Archivos para ‘Política’

marzo 30, 2011

Bélgica tiene ya 300 dias sin gobierno

Bélgica tiene ya 300 dias sin gobierno, y le va muy bien. Lección que debemos aprender por acá. Los gobiernos entorpecen el desempeño: http://ow.ly/4pDs6

julio 29, 2010

Si no es contra mí…(me quedo quieto)

Por Carlos Vera

Hoy, se dan otro tipo de coacciones a la libertad de expresión cuyos síntomas están evidentes. Solo hay que saber leer bien: en esta ocasión, pretenden condicionar o impedir hasta el derecho de una empresa privada de comunicación a ser vendida libremente a un legítimo comprador, a cuenta de que la ley vigente –cuestión incluida también en la futura- y que no sería de temer si rigiera cualquier democracia, estipula que el Estado debe aprobar la transferencia –o mejor dicho, el uso de la concesión de una frecuencia radioeléctrica- de un dueño a otro.

Pero este gobierno aplica ese principio al caso Teleamazonas en función de la censura a sus periodistas: acepta a un eventual nuevo comprador, si se van 3 periodistas por lo menos: Carlos Jijón, Bernardo Abad y Jorge Ortiz. Eso les han hecho saber los censores de Carondelet a un grupo español interesado en el futuro de ese canal. Una señal inequívoca de aquello, son las nuevas vacaciones de Jorge Ortiz –otra vez, en apenas dos meses- una decisión que no se la pidió a nadie ni consultó a nadie, pero obedece a lo que considera una obligación con el propietario y sus compañeros: no obstaculizar la venta de la estación a la que obliga, y así debía ser, la Constitución, cuando está vinculada a un grupo financiero.

Comprendo y admiro su actitud, pero no la comparto. No pueden quedar en el silencio las atribuciones extralimitadas de un gobierno ante la forzosa transferencia de un medio. A un gobierno democrático y decente, le correspondería exigir que el nuevo propietario tuviera capitales limpios, preparación técnica, programación de calidad, innovación tecnológica, respeto al personal que recibe, sujeción a parámetros éticos, en fin… condiciones que mantengan o mejoren los estándares de calidad y cobertura del canal.

Pero no: exigen que se callen o se vayan 3 periodistas. ¿Eso es libertad de expresión?

¿Existe allí libertad de expresión?

Por supuesto, confío en la sagacidad y en la experiencia del grupo empresarial para entender que su valor más importante no es cuánto pueda recuperar o generar con la venta del canal, sino cuánto va a perder si se deja irrespetar o manipular, pues cuando se abre una fisura es cuestión de tiempo nomás hacerle un boquete.

Pero ante este hecho público y notorio, evidente, la respuesta es el silencio: ¿es el silencio la reacción apropiada ante el atropello? ¿Por qué hay silencio en un país donde se supone rige la libertad de expresión?

Porque hay dictadura

Porque los instrumentos del poder se utilizan para calumniar, espiar, perseguir y atacar a los inocentes y a los disidentes, pero no a los delincuentes y a los dementes.

En un país donde cada cual dice “sálvese quien pueda”, no hay salvación.

Es un país en donde los periodistas y los medios piensan como no es contra mí, me quedo quieto, ¡pronto les tocará a todos!

Fuente: Vencer el miedo

junio 7, 2010

Hora de despegarse

Por Walter Spurrier Baquerizo

En Venezuela salieron los datos del PIB para el primer trimestre: la economía se contrajo 5,8% en relación al primer trimestre de 2009. Eso en el país mayor exportador de petróleo en América, en un trimestre de recuperación sustancial del precio del petróleo.

¿Los motivos? Varios. Colapsó el sistema eléctrico por falta de inversión. Disminuye la producción petrolera: el PIB petrolero cayó 5% en el primer trimestre. La producción de la industria alimenticia se contrajo 4,5%.

A pesar de la abundante renta petrolera, no hay divisas para importar ni siquiera alimentos: los visitantes venezolanos a nuestro país no se llevan en las maletas artesanías o artículos del duty free, sino harina u otros alimentos indispensables.

Un desgobierno que rompe todos los récords. Venezuela es Zimbabue con petróleo.

El Presidente venezolano se muestra desafiante frente a la adversidad. “La economía que está cayendo es la economía capitalista”, declara.

Esa es la economía que crea fuentes de trabajo productivo. El colapso de esa economía significa que queda o el empleo público, o vivir del subsidio. Quizá Hugo Chávez en realidad aspira a alcanzar el nivel de vida de Cuba.

¿Pero por qué escribo tanto de Chávez, y no de Lula, García, Piñera o Uribe?
Porque hay una afinidad de nuestro gobierno con el venezolano. Chávez denomina a su modelo económico “Socialismo del siglo XXI”, y los presidentes Correa y Morales expresan su adhesión al mismo.

Detrás de las declaraciones de Chávez es que Venezuela va a estar mejor cuando la clase media se termine de empobrecer (la clase alta migrará a Miami, donde ya están sus capitales).

Hay declaraciones similares de nuestro Presidente: que mejor que crecer, es alcanzar la igualdad absoluta de ingresos. Y en un país pobre solo se pueden igualar los ingresos empobreciendo a todos.

Porque detrás de la caída en Venezuela está el surgimiento del tamaño del Estado y la contracción de la participación privada en la economía. Lo que también se da en el Ecuador, donde el mayor gasto público y el estancamiento de la inversión privada han hecho subir la participación del Estado en la economía de un 30% a un 40% del total.

¿Es Correa otro Chávez? Es difícil creerlo. El uno es un militar que no llegó al rango que le hubiera dado acceso a una educación de Estado Mayor. El otro realizó estudios de posgrado en las principales universidades de Europa y Estados Unidos.

En la medida que se hunde Venezuela, se afecta la imagen del Gobierno nacional. Es muy posible –especulo– que el Presidente o algunos de su entorno lamenten el exceso de identificación con Chávez. Quizá por eso ya no se frecuentan tanto. En las fotos de la cumbre de Buenos Aires a fines de mayo, Correa no está junto a Chávez, sino a Cristina. No han vuelto a cantar juntos en ningún estadio.

Pero un discreto distanciamiento no basta. Es el momento en que mediante pronunciamientos y acciones, el presidente Correa deje claro que su visión del futuro económico no tiene nada en común con la utopía del comandante. Hay que despegarse de Chávez.

Fuente: El Universo

junio 7, 2010

Lecciones presidenciales

Por: Pablo Lucio Paredes

Es útil reflexionar sobre las “lecciones” de economía (así las llama) que el Presidente dicta los sábados (en este caso, sábado 22 de mayo).

1) Sobre el acuerdo comercial entre países latinoamericanos y Europa: “…por supuesto que van a vender más a Europa, pero Europa también les venderá más, veremos quien gana”. Extraña lección, el comercio consiste en eso: vender para comprar. ¿Usted no lo hace todos los días? ¿El Presidente no vende ilusiones para recibir votos? Y obviamente nosotros vamos a vender productos más sencillos (más baratos) para comprar cosas sofisticadas (más caras). Porque esas son (por ahora) las habilidades de cada uno. Pero ¿quiere eso decir que mientras no produzcamos bienes más sofisticados, debemos marginarnos del comercio? ¿Es decir que la persona que vende lechugas (sencillas) para algún día comprar un auto (sofisticado) tiene que abstenerse de hacerlo, y solo salir a comerciar cuando sepa producir autos? Lo importante alrededor del comercio: es aprovechar las oportunidades, trabajar para en el futuro vender productos más sofisticados y de más valor, negociar inteligente y estratégicamente una “estrategia de apertura” y no una “estrategia de protección”. Todos los países pequeños y exitosos del mundo han sido y son abiertos al mundo (contrariamente a lo dicho los sábados).

2) El Presidente: “¿Desde cuándo el nivel de gasto público es indicador de calidad de políticas? Los que critican es por pura ideología”. Extraña lección. Una de las discusiones más importantes en la economía política y de la política económica en el mundo ha sido justamente el nivel del gasto público. Los socialistas creen que el Estado debe gastar más porque así favorece el bien común, los liberales lo contrario. ¿Es eso una discusión técnica y a la vez ideológica (en el sentido sano de la palabra)? Por supuesto. La lógica de Correa también es ideológica. Como, según él, el nivel del gasto público no importa, entonces ¿no son diferentes países donde el Estado gasta (y capta para poder gastar) el 100% o el 10% de la riqueza? Caramba, lo primero se llama comunismo, lo segundo liberalismo. ¿No son diferentes? Claro, y por eso los primeros han fracasado y los segundos construido las sociedades más prósperas. Con el 40% que llegamos en este Gobierno, estamos ya en un socialismo que frena la marcha de la sociedad. Ningún país hoy desarrollado tuvo, en el nivel de desarrollo del Ecuador, semejante nivel de gasto estatal (lo cual no quiere decir que el Estado no deba apoyar la universalización de la salud y la educación).

3) De acuerdo con que no se debe incautar sus bienes a la gente que trabaja en las calles, aunque estos deben respetar las ordenanzas sobre el uso del espacio público.

4) El Presidente se enorgullece que la inversión pública ha aumentado 5 puntos del PIB. Pero (verdades a medias) ¿por qué no nos dice que la inversión privada ha disminuido (por la incertidumbre que genera este Gobierno) y que en consecuencia el total de la inversión casi no ha aumentado, y sin duda su eficiencia e impacto social y económico han caído?

Fuente: El Universo

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