Archivos para ‘Dictadura’

agosto 26, 2010

¿Revocatoria?

El martes pasado, una vez que Correa regresó a Quito, se convocó a una reunión en la noche, en Carondelet. Correa muestra preocupación porque se tiene la certeza de que Carlos Vera sí va a reunir los 1.5 millones de firmas que necesita para convocar a una revocatoria de mandato. En consecuencia, las órdenes fueron:

- Correa quiere (y lo que desea su majestad son órdenes) ganar la consulta popular que como consecuencia de ésto se convocará, con no menos del 80% de votos.

- Todos los proyectos en manos del gobierno se aceleran (para ayudar a la imagen del presidente, y en consecuencia, votos).

Correa ya salió en la prensa utilizando un tono conciliador con la Junta de Beneficencia, diciendo “que los va a ayudar”, con el tema del COOTAD. Esto para bajar la efervescencia que hubo, sobre todo en Guayaquil, durante las últimas dos semanas.

¿Lo creen, no lo creen? Investíguenlo. Por lo pronto, no tengo razones para dudar de mis fuentes.

Personalmente, creo que la revocatoria está pensada con la mejor de las intenciones, sacar a un mal gobierno por medios constitucionales y legales; mas en el Ecuador no hay independencia de poderes, peor juego limpio. A la hora de la campaña, la del Estado será mega-millonaria, pagada por nosotros y Correa lo que saldrá es más bien fortalecido. El se nutre de las elecciones. Creo que es mejor esperar TODO lo que todavía le falta de su periodo, y de ahí salir con un candidato aglutinador de la oposición, concertador, que le pueda hacer frente.

Por otro lado, la última victoria de Correa en el silenciamiento de medios está dada por la “renuncia” de Andrés Carrión a Canal Uno. Se dice, aunque no está confirmado, que iría a Ecuavisa. Luisa Delgadillo fue “obligada” a tomar vacaciones (suspendida por presión gubernamental) por una entrevista “incómoda” que hizo en RTS. Ortiz fue obligado a tomar vacaciones forzadas de su espacio en Teleamazonas, de lo contrario el Estado no aprobaría la transferencia de la concesión de dicho canal. No olvidemos que la ley fue modificada para que los dueños de bancos no puedan ser dueños de medios de comunicación (¿dedicatoria?),y bueno, todos sabemos lo que pasó con Carlos Vera.

Si alguien todavía duda de que en Ecuador no tenemos libertad de expresión, no sé qué mas pruebas quieren….

julio 29, 2010

Si no es contra mí…(me quedo quieto)

Por Carlos Vera

Hoy, se dan otro tipo de coacciones a la libertad de expresión cuyos síntomas están evidentes. Solo hay que saber leer bien: en esta ocasión, pretenden condicionar o impedir hasta el derecho de una empresa privada de comunicación a ser vendida libremente a un legítimo comprador, a cuenta de que la ley vigente –cuestión incluida también en la futura- y que no sería de temer si rigiera cualquier democracia, estipula que el Estado debe aprobar la transferencia –o mejor dicho, el uso de la concesión de una frecuencia radioeléctrica- de un dueño a otro.

Pero este gobierno aplica ese principio al caso Teleamazonas en función de la censura a sus periodistas: acepta a un eventual nuevo comprador, si se van 3 periodistas por lo menos: Carlos Jijón, Bernardo Abad y Jorge Ortiz. Eso les han hecho saber los censores de Carondelet a un grupo español interesado en el futuro de ese canal. Una señal inequívoca de aquello, son las nuevas vacaciones de Jorge Ortiz –otra vez, en apenas dos meses- una decisión que no se la pidió a nadie ni consultó a nadie, pero obedece a lo que considera una obligación con el propietario y sus compañeros: no obstaculizar la venta de la estación a la que obliga, y así debía ser, la Constitución, cuando está vinculada a un grupo financiero.

Comprendo y admiro su actitud, pero no la comparto. No pueden quedar en el silencio las atribuciones extralimitadas de un gobierno ante la forzosa transferencia de un medio. A un gobierno democrático y decente, le correspondería exigir que el nuevo propietario tuviera capitales limpios, preparación técnica, programación de calidad, innovación tecnológica, respeto al personal que recibe, sujeción a parámetros éticos, en fin… condiciones que mantengan o mejoren los estándares de calidad y cobertura del canal.

Pero no: exigen que se callen o se vayan 3 periodistas. ¿Eso es libertad de expresión?

¿Existe allí libertad de expresión?

Por supuesto, confío en la sagacidad y en la experiencia del grupo empresarial para entender que su valor más importante no es cuánto pueda recuperar o generar con la venta del canal, sino cuánto va a perder si se deja irrespetar o manipular, pues cuando se abre una fisura es cuestión de tiempo nomás hacerle un boquete.

Pero ante este hecho público y notorio, evidente, la respuesta es el silencio: ¿es el silencio la reacción apropiada ante el atropello? ¿Por qué hay silencio en un país donde se supone rige la libertad de expresión?

Porque hay dictadura

Porque los instrumentos del poder se utilizan para calumniar, espiar, perseguir y atacar a los inocentes y a los disidentes, pero no a los delincuentes y a los dementes.

En un país donde cada cual dice “sálvese quien pueda”, no hay salvación.

Es un país en donde los periodistas y los medios piensan como no es contra mí, me quedo quieto, ¡pronto les tocará a todos!

Fuente: Vencer el miedo

mayo 29, 2010

“Avión privado” – Propiedad pública

El Universo del dia de hoy reseña que el presidente Correa “puso a la órdenes su avión privado” para el traslado del asambleísta cuya esposa fue asesinada por sicarios en Machala.

El avión dispuesto para uso del presidente no es propiedad privada de él, ni debería poder disponer del mismo para actividades personales, peor de índole privada. Es un avión propiedad del Estado, destinado para uso en temas oficiales, jamás com taxi personales ni de Correa ni de sus amigos o coidearios.

El concepto de que lo Estatal es propiedad de la burocracia es un tema muy arraigado en el socialismo y en la izquierda en general. Por un lado arranchan dinero de los contribuyentes y de los fondos de pensiones y salud del IESS porque no les alcanza con lo que tienen, y por el otro despilfarran.

BlackBerry® de Porta

febrero 11, 2010

Jugando a empresarios

Por: Manuel Ignacio Gómez Lecaro

Mientras reviso mis formularios de impuestos y veo cómo el SRI se lleva parte de mi plata, no puedo dejar de pensar dónde irá a parar mi contribución.

¿Irá al nuevo carro con chofer que conducirá a la esposa y los hijos de algún funcionario público? ¿Irá al nuevo diario gubernamental que nadie comprará ni leerá y que el Gobierno terminará regalando? ¿Irá al nuevo edificio público, la nueva campaña publicitaria, los nuevos viáticos para la comitiva presidencial en su tour de los sábados?

Nuestros impuestos representan ahora el 59% de los ingresos propios del país. El Estado depende menos de los recursos petroleros. Según este diario, entre el 2004 y el 2009 “la recaudación de impuestos… pasó de 3.203 millones de dólares a 7.258 millones de dólares, es decir… un crecimiento de más del doble en cinco años.” Sea por precaución o miedo, hoy pagamos más impuestos que antes. Bien por los ecuatorianos. Bien por Carlos Marx y sus antecesores que han logrado instaurar una cultura tributaria en el país. Mal que además del IVA e impuesto a la renta debamos pagar nuevos impuestos. Muy mal que toda esa plata la desperdicie el Gobierno.

Pero hay algo positivo en esto. Tenemos más derecho a reclamar al Gobierno por la forma cómo gasta nuestro dinero. Cuando el país vive principalmente del petróleo, más allá de que nos pertenezca a todos, se tiene la sensación de que la plata del Gobierno no sale de nuestro bolsillo. Pero cuando son nuestros dólares los que pagan sueldos burócratas, nuevos programas y viajes presidenciales, podemos y debemos exigir con más fuerza su buen uso.

Correa multiplica irresponsablemente el gasto público. Nuestra plata termina en un gran saco sin fondo. Y hasta tienen la osadía de derrochar más plata publicando grandes avisos para contarnos que han gastado más plata que los gobiernos anteriores. Ese podría ser el eslogan de esta falsa revolución: “Hemos gastado más que el resto”.

Y sí que saben gastar. Nuestros burócratas socialistas del siglo XXI juegan a empresarios con plata que no es de ellos. El Ministerio de Finanzas, “accionista” de El Telégrafo, compra una millonaria nueva planta para un diario que solo pierde plata. El Gobierno “compra” los grandes edificios de la banca quebrada. Se crean nuevas empresas públicas por cuyas pérdidas nadie responderá.

Con sus grandes proyectos, sus adquisiciones, sus viáticos, sus gastos de representación, su chofer, su “señor Gerente”, sus juntas de “accionistas”, nuestros socialistas en el poder se sienten todos unos empresarios. Compran de un plumazo millonarias propiedades. Firman contratos sin sudar. No sufren por el dinero gastado. La cartera vencida no les quita el sueño. Los números en rojo no les generan estrés. Si algo sale mal, solo dejan el puesto, cobran su último sueldo y se van. Dinero de todos, dinero de nadie.

Miles de millones de dólares han pasado por este Gobierno. Y los ecuatorianos siguen sin trabajo. Millones gastados en emergencias a dedo, burocracia que se multiplica, abusiva publicidad. Y el Gobierno no es capaz de dar a Guayaquil lo que le corresponde.

Gastar dinero no es ningún mérito. Invertirlo bien y generar resultados es otra cosa. Pero en tres años de Gobierno, eso es lo que menos vemos.

Fuente: El Universo

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