Yoani Sánchez: Secuestro estilo camorra

Relato del secuestro oficial del que fue víctima el dia de ayer la blogger cubana Yoani Sánchez, en sus propias palabras, tomado de su blog Generación Y:
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Cerca de la calle 23 y justo en la rotonda de la Avenida de los Presidente, fue que vimos llegar en un auto negro –de fabricación china– a tres fornidos desconocidos: “Yoani, móntate en el auto” me dijo uno mientras me aguantaba fuertemente por la muñeca. Los otros dos rodeaban a Claudia Cadelo, Orlando Luís Pardo Lazo y una amiga que nos acompañaba a una marcha contra la violencia. Ironías de la vida, fue una tarde cargada de golpes, gritos y malas palabras la que debió transcurrir como una jornada de paz y concordia. Los mismos “agresores” llamaron a una patrulla que se llevó a mis otras dos acompañantes, Orlando y yo estábamos condenados al auto de matrícula amarilla, al pavoroso terreno de la ilegalidad y la impunidad del Armagedón.

Me negué a subir al brillante Geely y exigimos nos mostraran una identificación o una orden judicial para llevarnos. Claro que no enseñaron ningún papel que probara la legitimidad de nuestro arresto. Los curiosos se agolpaban alrededor y yo gritaba “Auxilio, estos hombres nos quieren secuestrar”, pero ellos pararon a los que querían intervenir con un grito que revelaba todo el trasfondo ideológico de la operación: “No se metan, estos son unos contrarrevolucionarios”. Ante nuestra resistencia verbal, tomaron el teléfono y dijeron a alguien que debió ser su jefe: “¿Qué hacemos? No quieren subir al auto”. Imagino que del otro lado la respuesta fue tajante, porque después vino una andanada de golpes, empujones, me cargaron con la cabeza hacia abajo e intentaron colarme en el carro. Me aguanté de la puerta… golpes en los nudillos… alcancé a quitarle un papel que uno de ellos llevaba en el bolsillo y me lo metí en la boca. Otra andanada de golpes para que les devolviera el documento.

Adentro ya estaba Orlando, inmovilizado en una llave de kárate que lo mantenía con la cabeza pegada al piso. Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones y me golpeaba la cabeza para que yo abriera la boca y soltara el papel. En un momento, sentí que no saldría nunca de aquel auto. “Hasta aquí llegaste Yoani”, “Ya se te acabaron las payasadas” dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido, al otro lado estaba Orlando reducido por un profesional de la golpiza. Sólo acerté a agarrarle a éste –a través del pantalón– los testículos, en un acto de desespero. Hundí mis uñas, suponiendo que él iba a seguir aplastando mi pecho hasta el último suspiro. “Mátame ya” le grité, con la última inhalación que me quedaba y el que iba en la parte delantera le advirtió al más joven “Déjala respirar”.

Escuchaba a Orlando jadear y los golpes seguían cayendo sobre nosotros, calculé abrir la puerta y tirarme, pero no había una manilla para activar desde adentro. Estábamos a merced de ellos y escuchar la voz de Orlando me daba ánimo. Después él me dijo que lo mismo le ocurría con mis entrecortadas palabras… ellas le decían “Yoani sigue viva”. Nos dejaron tirados y adoloridos en una calle de la Timba, una mujer se acercó “¿Qué les ha pasado?”… “Un secuestro”, atiné a decir. Lloramos abrazados en medio de la acera, pensaba en Teo, por Dios cómo voy a explicarle todos estos morados. Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto.

Logré ver, no obstante, el grado de sobresalto de nuestros atacantes, el miedo a lo nuevo, a lo que no pueden destruir porque no comprenden, el terror bravucón del que sabe que tiene sus días contados.

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7 comentarios to “Yoani Sánchez: Secuestro estilo camorra”

  1. ¿Cuanto falta para que a los blogueros ecuatorianos nos pase lo mismo?. Muy poco diría yo.

  2. Una más de la tiranía cubana, aquí no lo van a lograr, Ecuador no será Cuba ni Venezuela.

    • David, creo que lamentablemente no estamos muy lejos de ésto. Se encarcela a dos hombres por colocar carteles, se insulta y se veja verbalmente a otras personas por no estar de acuerdo con el régimen….

      Los cambios parecen sutiles, pero son profundos. Lamentablemente estamos más cerca de éste escenario de lo que pensamos….

      • Xica, tienes razón, lo que ocurre es preocupante, el avance totalitario es evidente.

        Pero así como existen motivos para preocuparse, hay situaciones que sirven para comprender que el camino de Correa hacia la dominación total es lejano (la reacción de la opinión pública fue decisiva, tengo entendido que el dictador, aunque de manera hipócrita, se pronuncio en contra del hecho) y lo más importante, que es reversible.

        Por ejemplo, la dolarización es un obstáculo poderoso, los recursos económicos de los que dispone el régimen no están a la altura de los de Venezuela, condición sine qua non para implementar la revolución ¨bonita¨.

        Y por sobre todo, Xica, la popularidad de Correa, cada vez menor. Cuantas veces me tocó, aquí en Guayaquil, advertir sobre el peligro del proyecto de Correa, y cuantas veces me dijeron que estaba equivocado, que apoyaba a la partidocracia, etc.
        Hoy en día esas personas que lo defendían con vigor, han cambiado su postura inicial, ya no están a favor de su régimen, el desempleo, la delincuencia, la corrupción, su discurso beligerante, todo esto ha hecho un tremendo daño a la aprobación del régimen.

        Y a medida que Correa apriete el acelerador para cerrar el círculo, las personas (en especial la clase media) despiertan y asocian esta ¨revolución¨ con el proyecto sociostoide de Cuba y Venezuela. Lo de los CDR fue ejemplo de esto.

        La detención de los dos jovenes fue un acto de intimidación, por eso es importante el ejemplo de personas como Yoani Sánchez o Gorki Águila, su valor es admirable, hay que emular ese valor, y recordar que la verdadera derrota llegará el momento en que a los ciudadanos nos domine el miedo y guardemos silencio ante los atropellos y las injusticias del dictador.

  3. Esa es la democracia que se vive en Cuba, según Correa. La huella se la seguimos a los cubanos.

  4. Desgraciadamente vamos para allá. Es cierto que existen ciertas limitantes por un lado, pero por otro no se puede despreciar la capacidad de convencimiento sobre un gran número de personas (aun mayoría). Desgraciadamente una oposición necesita articular las acciones y estas se diluyen por la falta de un líder opositor.
    Debiéramos salir a marchar MULTITUDINARIAMENTE en rechazo y repudio a la ley de comunicación , CUALQUIERA DE SUS VERSIONES, debiéramos haber salido a marchar contra la orden de prisión contra las dos personas que colocaron las pancartas en GYE.

    Desgraciadamente solo grupos pequeños (indígenas o UNE) salen y muestran su repudio frente a ciertas decisiones, pero son eso, PEQUEÑOS y adicionalmente defienden intereses específicos. Que saliéramos la mayoría de ecuatorianos que rechaza la ley de comunicación (porque la mayoría la rechaza) a protestar, los pondría a mirar las cosas con otros ojos.

    Pero como no hay esa articulación, no pasa nada. Una vez se apruebe la famosa ley, Correa gozará de un mayor poder y será muy difícil hacer públicas las barbaridades de este gobierno.

    Todo eso favorece un escenario donde Correa se consolida. Solo cuando entremos en una crisis en la cual el petróleo baje a 30 o 40 dólares (como lo tuvieron los demás gobiernos), se logrará que no haya palabras que sirvan para mantener su popularidad ya que su modelo no es sustentable en el tiempo.

    No hay derecho a que nuestro país viva la crisis que vive cuando ha pasado por la mayor bonanza que ha existido NUNCA JAMAS.

    Y no hay derecho que admiremos públicamente a figuras como los Castro, Chávez o el asesino Guevara, legitimando acciones como la que acabó de vivir Yoani Sánchez. Pero claro, ese es el modelo de democracia que buscan. Y nosotros lo permitimos.

  5. Miren esta noticia: el esposo de Yoani cita a duelo VERBAL al atacante.
    http://www.eluniverso.com/2009/11/12/1/1361/esposo-bloguera-cubana-pide-duelo-verbal-supuesto-agresor.html?p=1354&m=1775

    Quiere que dialoguen y que le explique por qué la agresión.

    Muy buena respuesta al ataque. Habrá que ver que pasa. En la nota indican que (lamentablemente) dentro de la isla los blogueros no son muy conocidos, por la restricción al internet que tienen.

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