Archivos para mayo, 2009

mayo 29, 2009

Bolívar y la élite

Por Orlando Alcívar Santos

Leí en El Comercio de Quito, hace dos días, un titular de grandes caracteres que encabezaba una entrevista y que decía “La élite de Guayaquil desprecia a Bolívar”, y aunque no soy parte de ninguna élite ni tampoco guayaquileño, aunque me siento como tal sin renegar de mi natal Bahía de Caráquez, creo que es necesario decir que aquello no es verdad.

Comienzo por señalar que se debería precisar de qué élite se trata porque hay una del pensamiento, otra de la cultura, una tercera del deporte, una cuarta de lo social y así hasta el infinito, pero no creo que ninguna de las que puedan haber en esta urbe esté tratando de minimizar la figura del más grande americano de todas las épocas, a quien hay que juzgarlo como ser humano –no como semidiós– en el contexto histórico político de su tiempo, y si existen grupos ciudadanos que tienen una determinada visión de la historia y de los hombres que fueron actores principalísimos de ella, eso no quiere decir que toda una gran ciudad, por lo demás muy noble, desprecie a alguien de la estatura de Simón Bolívar cuyas acciones hay que analizarlas no fragmentariamente ni por pequeños capítulos de su vida sino en la enorme amplitud de su genio militar, político e intelectual, con sus grandezas y sus miserias, con sus pasiones de hombre de carne y hueso.

Tampoco se debe confundir el término “élite” con el de “derecha política”, como se hace en la entrevista, por las mismas razones que anoto, y porque hasta hace pocos años, la élite intelectual, especialmente la ligada a la producción literaria, a la escritura y otras artes, se identificaba con la izquierda, a tal punto que muchos políticos opuestos a esta, calificaban a la Casa de la Cultura Ecuatoriana como reducto de “comunistas”. Élite, entonces, no es sinónimo de derecha.

Lo que ocurre es que el presidente Chávez de Venezuela, ciudadano polémico como pocos, ha tomado a Bolívar como la imagen emblemática de su revolución y le ha hecho un flaco favor a la memoria de tan grande hombre, inmiscuyéndolo en el controvertido trajín diario de su experimento político que quiere propagar a otros pueblos, y en consecuencia, en el imaginario de la gente poco ilustrada, que es la mayoría, se identifica a Chávez y a otros mandatarios con Bolívar, y a los opositores con quienes no rinden homenaje a su talento y a su nombre, pero nada tan alejado de la razón pues nadie puede haber autorizado a Chávez a utilizar como insignia de su movimiento la egregia figura del Libertador. Ser bolivariano, en el estricto sentido del término, no es ser “chavista” ni cosa que se le parezca.

En resumen, ni políticos extraviados ni ciudadanos despistados, ni ningún americano que sepa leer e interpretar la historia, podrá opacar la trascendencia de los logros de Bolívar, sus múltiples aptitudes, su grandeza como ser humano excepcional, en una palabra su gloria.

¿Podremos acaso algún día decir –con los magros resultados que exhibimos en la integración de nuestros pueblos (CAN, Mercosur, etcétera)– que “para nosotros la patria es América” como soñaba Bolívar? Y en consonancia con esa idea, anteayer, un académico colombiano, en una charla en este Diario, pronosticaba que mientras América Latina no piense como continente, como un todo, seguiremos caminando rumbo al fracaso. El pensamiento de Bolívar no ha perdido actualidad después de casi dos siglos.

Más info: La élite de Guayaquil desprecia a Bolívar (El Comercio)
Fuente: El Universo

mayo 27, 2009

Humanos…después de todo

Por Xavier Zavala Egas

Cuando de conductas humanas se trata nada es blanco o negro, todo tiene matices. Estas es una lección de vida que se va asimilando conforme madura nuestra existencia. Los extremos maniqueístas no sirven sino para arengas políticas o sermones de púlpito. En nuestro convulsionado mundo a diario se presentan casos en los que debemos priorizar los valores que están en juego y proceder a un juzgamiento sensato, porque nada es bueno o malo en sí mismo siempre hay que analizar el cómo, cuándo y por qué.

En temas que reflejan contradicciones al momento de analizarlas, no puedo dejar de referirme al caso Mancheno. Lo hago totalmente liberado de ataduras personales y profesionales, con la objetividad de un simple ciudadano que ve, lee y oye. Así las cosas observo un linchamiento contra la familia Mancheno, un ajusticiamiento del que están siendo víctimas paulatinamente todos sus miembros por el simple hecho, hasta aquí, de ser parientes o relacionados con el supuesto “estafador”.

En sentido coloquial y pertinente, la estafa es el engaño a la víctima provocado por una mentira o ardid para hacerse entregar dinero, bienes, etc. Los antecedentes que conozco son, que en el marco de un contrato civil un sujeto con públicos antecedentes de constructor, con obras anteriores cumplidas y entregadas a sus clientes, se compromete a entregar nuevas edificaciones en el desarrollo de un proyecto parcialmente realizado que, finalmente, no puede honrar.

El sujeto en cuestión sabrá explicar en el ámbito legal pertinente, obviamente si le dan la oportunidad debida, las razones de su incumplimiento, pero la mentira o el engaño propio de la estafa y en relación a sus antecedentes profesionales aún no la veo. En todo caso, esta persecución familiar avalada por todas las autoridades involucradas que, por lo general, se mueven con la ola de la presión pública no tiene justificación alguna, ni siquiera por el daño económico de decenas de familias. Cuál la diferencia con la justicia indígena tan criticada por civilizados y mestizos ciudadanos, ¿los ortigazos? ¿la hoguera?

Cambiando de tema, introduciéndome en el mundo clerical y en torno a hechos de conocimiento general que han llamado mi atención, observo que al tiempo que se posesiona el nuevo párroco de Los Ceibos, luego de la salida del padre Gagliardo y su polémica entrevista que nos permitimos glosar, éste recibe un homenaje a todo “mecate” de la flor y nata de nuestra socialité, citando a la Pantera Rosa.

En tanto que Monseñor Arregui, casi simultáneamente, rodeado de feligreses en la iglesia de Los Ceibos pide orar porque don Federico salga de su confusión. El contraste es evidente en esta pugna soterrada, como son todas las monacales, marcando una diferencia en estilos y comportamientos que dice mucho sin mostrar nada.

A esto me refería cuando expresaba que la apreciación sensata de ciertos hechos solo surge al revisar cómo, cuándo, por qué, y, además en este caso, quién. Desde la óptica de un seglar, parecería que el alucinante mundillo público lleno de halagos y arrumacos vence, a ratos con creces, la contemplación y el recogimiento propio de lo eclesiástico.

Sigamos en lo monacal y comentemos del famoso, más ahora, padre Alberto Cutié. Ser humano vestido a ratos con una sotana que le cubre los pantalones que sí tiene, como lo dijo enfática y sugestivamente. Sotana de la que se despojó ante la presencia insinuante de una señora guatemalteca en traje de baño, dando rienda suelta a sus humanos pero primitivos impulsos de macho en una playa pública.

Luego pide perdón y pretende filosofar sobre temas como el celibato y el sacerdocio que merecen mejor contexto y protagonistas, tratando de sacar su pecado de la discusión prosaica de la falta de recato y decoro hacia una más noble y superior. Al menos nos sonreímos del caso que nos recuerda la esencia humana vestida de toga, sin indignarnos ante las agresiones y abusos contra la niñez que ya no llaman tanto la atención en el ámbito de actividades sacerdotales.

Fuente: Diario Expreso

mayo 26, 2009

De Bolívar a Saint Just

Por Federico Ysart

En Venezuela no permiten la libre entrada de Álvaro Vargas Llosa, allanan la propiedad del presidente de Globovisión y el caudillo sigue dirigiéndose al país a través de todos los medios en conexion compulsoria. En Ecuador Correa dirá qué concesiones de licencias informativas se ajustan a su legalidad. En Argentina, a Clarin le pintan agencias e interfieren señales satelitales. Y así día a día se va secando la libertad de millones de latinoamericanos.

Simón Bolívar dejó dicho: “Huid del país donde uno solo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos”. Hoy quienes se reclaman sus sucesores se afanan por controlar todos los pulsos y resortes de las sociedades que gobiernan; sobre las que mandan, mejor. Son caudillos disfrazados de formas diversas, militares o indigenistas, aupados al poder sobre las cenizas de viejas partitocracias autodestruidas por décadas de gobiernos inútiles y gobernantes corruptos. Y no hay mes en que no asalten propiedades privadas, confisquen empresas, encarcelen periodistas, amenacen a cómicos, o interfieran la red, último cobijo ésta de la expresión de individuos y grupos sociales que aún ofrecen resistencia a ser castrados.

Este es el caso de los nuevos paraísos de la revolución; de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Panamá; y de los viejos, como Cuba. Sus dirigentes parecen seguir al pie de la letra el consejo de uno de los revolucionarios más ilustres o sangrientos, el francés Saint Just que advirtió antes de comprobarlo en su propia carne que “quien hace una revolución a medias, cava su propia tumba”.

El tipo de carrera contra la historia que tienen emprendidas estos singulares accionistas de la firma “socialismo del siglo XXI” no les permite cejar en su pedaleo; es el ejemplo perfecto de huída hacia delante con que en tiempos de crisis algunas empresas tratan mantenerse en pie. Nada asegura que los caudillos del momento no terminen como la inmensa mayoría de los malos empresarios, despojados del poder y con sus pertenencias sometidas a un concurso de acreedores.

Son personajes grotescos que hablan de derechos, multilateralismo y apelan a Naciones Unidas mientras borran en sus países uno de sus mandatos fundamentales, artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas sin limitaciones de fronteras por cualquier medio de expresión”.

Cuándo hará oir su voz la Asamblea General llamándoles al orden no entra en la agenda de un organismo en el que sólo el 17 por ciento de sus miembros con derecho a voto son calificables como democracias; lisa y llanamente, democracias sin apellidos.

¿Será cierto que en Argentina se están interfiriendo las señales satelitales de las emisoras de Clarín? No sería éste el único episodio de la guerra de los Krichner contra el grupo mediático. Aún resuena aquel exabrupto de hace tres años: “Seré el primer presidente que haga mierda a Clarín”. De momento, el Gobierno parece preparar una nueva ley para desguazar el conglomerado.

Más información: Ecuador: Morales y Correa se unen a Chávez contra los medios.

Fuente: Infolatam

mayo 22, 2009

Hipocresía

Esto apareció hoy en la prensa:

12 empleados públicos detenidos por disturbios en bajos de Gobernación

Doce personas permanecen apresadas desde el miércoles pasado en el Centro de Detención Provisional (CDP) por escándalo y cierre de la vía pública, faltamiento de palabra y agresión a miembros policiales, durante una manifestación fuera de la Gobernación del Guayas, según un listado del Comando Provincial de Policía.

Ese día un grupo de trabajadores públicos que marcharon en rechazo al decreto 1701 porque, según dicen, afecta a los derechos de los trabajadores, a la organización y a los contratos colectivos, llegó a la Gobernación a pedir una audiencia con su titular, Francisco Jiménez.

Ellos portaban carteles con consignas en contra del Gobierno y retratos del presidente Rafael Correa alterados con dibujos, que luego quemaron.

El intendente de Policía, Carlos Arosemena, quien se encontraba en el lugar, dijo que los ánimos se caldearon durante la espera de los manifestantes.

Según Jiménez, tenía pensado atender a la delegación, pero al ver los actos vandálicos que protagonizaron, como la quema de los pósteres y remoción de las vallas de resguardo policial, tuvo que desistir y pedir ayuda a los gendarmes.

Durante los disturbios, cuenta Arosemena, los manifestantes agredieron al personal de la Gobernación y a un policía.

Uno de ellos que participó en la marcha, dijo que la protesta fue pacífica, y que los policías apresaron a varios de los protestantes cuando quemaron la imagen de Correa.

Según el funcionario, los detenidos están a órdenes de la Intendencia y solo se les ha permitido comunicarse con sus respectivas familias, quienes protestaron por la detención.

Hasta la tarde de ayer, el Intendente esperaba el parte de la Policía con los detalles de cada uno de los detenidos, para según eso hacer el juzgamiento respectivo y definir por qué delito juzgarlos.

Extraoficialmente se conoció que dos de los detenidos son trabajadores de la Corporación para la Administración Eléctrica de Guayaquil (Categ) y los restantes de Emelgur.

Las autoridades analizan además, si los protestantes faltaron a “la majestad de la presidencia de la República”, por la quema de sus pósteres y pancartas con insultos.

El año pasado se registraron tres detenciones por insultos al Presidente. Uno de ellos fue Javier Hidalgo, en octubre del 2008. En junio del 2007, Mauricio Ordóñez, por hacer señas obscenas y en enero del 2008, una mujer casi fue apresada por gritar “Correa mentiroso”. Al mes siguiente, en Babahoyo, Félix Salvatierra estuvo detenido 24 horas. El último incidente fue el de Verónica Acosta, por gritarle que se ponga a trabajar. No fue detenida.

Apuntes: Apresados en CDP
Manifestantes
Los manifestantes apresados son: Alvarado Villamar Robert William, Izquierdo Carriel Enrique Alberto, De la Torre Fajardo Rómulo Wilfrido, Alvarado Mora Alfonso Gustavo, Macías Cárdenas Flavio Efrén, Lema López Iván Lenin (Categ), Torres Castro Marcos Antonio, Cevallos Almeida Vicente David, Saltos Lindao José Luis (Categ), Tomalá Tomalá Boris Marcelo, León Huachilema Daniel Alfredo, Alvarado Carchi Eduardo Gustavo.

En siete días, si el Intendente presume que existe un delito, el caso pasará a la Fiscalía.

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Si ésto lo hubiera hecho un presidente de centro o derecha, ¡peor aún, horror! la Policía Metropolitana, Troya ya estuviera ardiendo. Pero en el Ecuador de hoy en día, este tipo de abusos no sólo que se toleran, sino que se justifican y se alientan. Se suma ya a los atropellos al Congreso Nacional, a los habitantes de Dayuma, a los estudiantes de la Católica, a Margarito, al blogger preso en Quito, a la prima de Alberto Acosta y un largo etcétera más.

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