Y se perpetra así, otro gran atraco a los ecuatorianos….
Por León Roldós
En un acto de audacia, Rafael Correa, por intermedio de la Junta Bancaria, Resolución 1269, da el procedimiento para eliminar intereses y costos (los costos son gastos que se han efectuado, decenas de millones de dólares en honorarios, por ejemplo) de las deudas de las instituciones financieras en liquidación y en la AGD.
Recordemos que el impacto mayor de la crisis financiera fue entre 1997 y 1999. Nuestra moneda era el sucre. Los grandes deudores, cuando se venía la crisis, sucretizaron sus deudas y el año 2000 nuevamente las dolarizaron. Ejemplo, una deuda de USD 10 millones de octubre de 1998 la sucretizaron -a 5 000 sucres el dólar-, así se convirtió en 50 000 millones de sucres. Con la dolarización, en enero del año 2000, regresó a dólares pero su valor se redujo a USD 2 000 000, la quinta parte de los USD 10 000 000 iniciales.
Con la resolución 1269, aun los deudores vinculados, o sea los que controlaban los bancos y la pillería, ahora quedarán liberados pagando sólo dos millones de dólares -los del ejemplo- de los diez millones que utilizaron, sin intereses corrientes, ni de mora, aun cuando ha transcurrido más de 10 años, perdiendo además la AGD los millones que le “ha costado” intentar recuperar los créditos. Si quieren reprogramar esos deudores, también podrán hacerlo, con intereses muy rebajados.
El que se murió o enfermó perdiendo el 40% de sus depósitos, porque traficantes de la angustia y la necesidad le pagaron al 60% del valor el certificado garantizado por la AGD de sus depósitos, ya no cuenta. De los otros, incluyendo los del actual Gobierno, es la fiesta.
Nada es automático, todo tiene que pasar por filtros del Gobierno, peaje o pontazgo de la corrupción, porque además, en el entorno gobernante, se negociarán los certificados de pasivos garantizados y no garantizados, especies con las que algunos deudores podrán pagar sus deudas sin intereses y sin reponer los gastos en que incurrió la AGD.
Hay el antecedente de lo que Pedro Delgado, pariente e íntimo colaborador del Presidente, impulsó en la CFN, llenándola de papeles de bancos cerrados, negociados con grandes descuentos por los deudores y recibidos a la par, al valor nominal, por la Corporación Financiera Nacional, lo cual prácticamente quebró a esa entidad. Con el actual Gobierno se formó una comisión de investigación, pero cuando Eduardo Valencia determinó la responsabilidad de Delgado, Correa lo despidió y disolvió la Comisión. El informe duerme en la Fiscalía.
Pedro Delgado, según denunció Jorge Vivanco, en Expreso, es el principal negociador del arreglo de Correa y la familia Isaías. ¡Cuánto billete por medio! Los canales decomisados y el show de los autos de lujo de los Isaías encubren la corrupción del poder.
Fuente: Diario El Comercio

