
Articulo original
Para liberar rehenes siempre fue condición de las FARC una zona franca, libre de Uribe el duro que los ha arrinconado. Gustavo Larrea ha promovido ésta tesis antes que a Rafael Correa se lo conozca siquiera. Claro que cuando estaba en ALDHU, y no de Ministro de Seguridad Interna y Externa, proponía que sea Naciones Unidas quien se encargue y no que se instale clandestinamente en Ecuador.
Las infidencias de Nacho Chauvín, quien caído el “comandante Juan” se entregó para cantar sus reuniones con el comandante Reyes las veces que quiso, surtieron el efecto deseado. El Gobierno tuvo que cambiar a los investigadores de la Policía, frente al brote de éste bocado de Cardenal para el golpismo, a efecto de parar el avance de las indagaciones. Luego, a propósito de proyectar una conveniente cortina de humo, acaba con la inmunidad diplomática de ALDHU, que fungía de caballo de Troya de las FARC, y expulsa al jefe de la CIA en Quito. Así de forma expedita, el muchachito al que todos infiltran controló la emergencia.
Pero el muchachito no entró de tonto en ésta jugada, sino por su delirio de grandeza. Pues, una vez que en diciembre del 2007 se bloqueó en territorio colombiano la liberación de rehenes a través del Co-Mandante Chávez, respaldado de una comitiva integrada por Kirchner, Larrea, y los delegados de Lula, Evo y Sarkosy, entra en escena la posibilidad de hacerlo en la tierra de nadie, esto es, en la complaciente espesura de la frontera colombo ecuatoriana. Entonces el “comandante Juan” Larrea se reúne con Reyes, según él sin saber con quién se juntaba. Ese cuento no se lo traga nadie, así como que Reyes salió de su refugio para encontrarse 7 veces con Nacho. ¿Para hablar de qué, con un individuo que no representaba a nadie? Para liberar rehenes de acuerdo a la versión del propio Nacho, quien a esa fecha oficiaba de asesor del Ministro de Seguridad Interna y Externa. ¿Para liberarlos en dónde, en Brasil? No, en Ecuador, en la zona franca de Angostura graciosamente concedida a Reyes como santuario.
Como el fin justifica los medios, aunque los hipócritas digan que no, si el operativo “humanitario” tenía éxito, Correa alcanzaba el pináculo de la celebridad internacional al conseguir la libertad de Ingrid Betancourt. Resultando ahí absolutamente irrelevante que esto se haya logrado en un cuartel de las FARC enclavado en territorio ecuatoriano. Por eso el Imperio y Uribe tenían que borrarlo del mapa.
No fue nada del otro mundo ejecutarlo, como lo quieren hacer creer con fábulas de bombas inteligentes. Pues la torpeza, del caballo de Troya y Nacho, llegó hasta a organizar con gran caretuco giras turísticas al santuario, desde un congreso bolivariano en Quito con más difusión mediática que las declaraciones de la escuálida oposición.
En Carondelet aplican el principio de que si te cogen no te conozco. Por eso cuando se enteran a media noche del ataque a Angostura nada se hizo en 24 horas, esperando que barran el escenario de la invasión. Pero no hubo limpieza sino que salió la denuncia contra el “comandante Juan” y la presunta vinculación del gobierno. El Co-Mandante Chávez, quien era el principal implicado por la computadora de Reyes, se abrazó a Uribe y siguen de ñaños El porfiado muchachito, en cambio, menospreció la coyuntura y no restableció relaciones.
La respuesta a éste desafío es una investigación sobre narcotráfico que involucra a los promoteres de Angostura.
Tomado de Revista Vistazo versión impresa, de marzo 5 del 2009

