Los guayaquileños somos pendejos

Porque nos “dejamos robar” y le “creemos a los medios”. Ese es, en resumen, el mensaje que da quien está a la cabeza de la Policía Nacional en una entrevista aparecida en Diario El Universo:

General Euclides Mantilla
‘Si usted da oportunidad, el delincuente aprovecha’

Noviembre 09, 2008

Diciembre no debe ser un mes de alza en las cifras de delitos sino que debe bajar, afirma el general Euclides Mantilla, comandante del IV Distrito de la Policía, cuya jurisdicción abarca Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro y Galápagos. Las cuatro primeras provincias registran altos índices de delitos.

¿Cómo responde a los reclamos por la inseguridad, sobre todo en su área de labor, quejas que incluso las expresó el presidente Rafael Correa?
La preocupación del señor Presidente es bienvenida porque en la parte profesional la Policía también está preocupada por la problemática social de la inseguridad. Tendríamos que hablar de los indicadores y lo único que, lamentablemente, la Policía no ha logrado poner freno es el robo de vehículos y los homicidios. Sin que sea una justificación, los homicidios en Manta, Guayaquil y Milagro, casi el 80% se han dado con personas con antecedentes, por eso se saca como conclusión que son ajustes de cuentas entre bandas…

Pero la gente siente temor…
Estamos sentando nuestro gran esfuerzo en ciudades grandes donde se nota mayor problema. En Guayaquil, donde mucho se vende la imagen, a la gente no le gusta hablar de las percepciones. La percepción la manejan los medios de comunicación y si estos se proponen bajar o subir la percepción de seguridad o inseguridad, lo consiguen.

¿Entonces, el Presidente se dejó llevar por los medios?
Es posible, pero eso no viene al caso. Lo que sí notamos, como policías profesionales, es que lo que lleva a la violencia en nuestro medio es la tensión colectiva; al conducir por la calle se da cuenta de que la gente tiene bastante tensión y es más irritable. Eso hace que se den actitudes violentas… Vemos que falta participación del ciudadano guayaquileño. Como parte de la estrategia policial, en diferentes barrios los oficiales tienen la consigna de organizar a sus vecinos.

¿Eso hará bajar las cifras de delitos, que son altas?
El año pasado, por esta época nos propusimos bajar los delitos y lo conseguimos. Este año hacemos igual compromiso. Se tiene que sumar a ese esfuerzo el del ciudadano. Y una cosa, que espero se publique, falta un compromiso de los medios de comunicación.

¿Qué compromiso?
De educar a la comunidad. No solo es sacar lo negativo y poner en títulos grandes.

Hay asaltos en serie, muertes y hay que publicarlo…
No sé si sea bueno porque si publican todos los actos delictivos que hay en Guayaquil les va a faltar páginas, espacios en la televisión. La Policía es solo una parte en esta lucha, ¿qué están haciendo la prensa, la Fiscalía, los jueces?

¿Qué hace la justicia?
Pienso que hay fallas. Por ejemplo, la falta de tribunales penales. Hay cinco para tantos casos, es imposible que se administre justicia y por eso casi 2.000 presos han salido por no tener sentencia…

¿La gente solo se queja?
La colaboración de la comunidad es importante. Mi abuelo decía solo al pendejo es al que le pasan las cosas o al pendejo le muerde el perro, algo así. Si usted da la oportunidad, el delincuente se aprovecha.

¿Los afectados son pendejos?
Si a usted le arranchan el celular es por descuidado, peor aún si anda sin ningún tipo de autoprotección. Eso ya no puede cuidar el policía. Nosotros hacemos seguridad pública de una manera general.

¿Por qué la Policía no aceptaba las armas de la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil?
El término no aceptaba está mal. Es como se decía, que la Policía no quería colaborar. La encargada de la seguridad es la Policía y los que quieran colaborar, bienvenidos.

Pero ofrecían las armas…
Ellos tuvieron dos años para comprar y no pudieron. Cuando la Policía sale de la Corporación ahí insisten; ahora que les acepta el Gobierno, no tienen. Nosotros siempre hemos pedido. Ellos tenían el dinero para comprar un millón de proyectiles, no nos han dado, ¿dónde está la plata? Los fondos asignados para seguridad deben estar en manos de la Policía… El centro de atención ciudadana (junto al Registro Civil Municipal) tiene que estar en manos de la Policía, no de un grupo civil particular que obedece a intereses de un partido político o el grupo que está alrededor de Gustavo Zúñiga.

Hay malestar por los cambios en la Policía, ¿se les está consultando para las reformas?
Eso se da. Hay un cruce de información sobre necesidades. Todo cambio busca lo mejor, no es que se esté cambiando sin consultar o contra la voluntad del policía.

Fuente: Diario El Universo, quienes son dueños de todos los derechos

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6 comentarios to “Los guayaquileños somos pendejos”

  1. Qué zopenco este tipo ¿y esta turba de imbéciles nos gobierna? ¿no fueron ellos los que aumentaron impuestos a las armas, encarecieron la contratación de seguridad privada y regularon la tenencia de armas?

    Tarea de imbéciles, se merecen que les cocinemos en una enorme paila de aceite.

  2. Es cierto que en parte la percepción de seguridad se construye con información de los diarios. No se ahora, pero hace unos cinco años al menos, me llamaba la atención que diarios importantes de Bogotá por ejemplo no presentaran en sus páginas mucha crónica roja, acá en Lima, por ejemplo, El Comercio -que es el único que puede considerarse diario de verdad- no presenta prácticamente nada, y sin embargo en Lima hay muertos, heridos y accidentados todos los días. Hace una semana por ejemplo cerca de mi oficina hubo una balacera de película, y eso no salió en ningún lado. Entonces la gente ni se entera de esos casos y percibe que hay una menor delincuencia.

    PERO a la policía no le toca atacar a la delincuencia desde el lado de las percepciones. Si roban los restaurantes (ya se, no importa porque solo los pelucones han de salir a comer y merecen ser robados), roban bancos, roban sacapintas, y hay robos express, la policía debe enfrentar el tema profesionalmente. Lastimosamente hoy como nunca todo lo que depende del gobierno está totalmente politizado.

    Y policías con ese enfoque no van a contribuir en nada. Ya lo sabe, la próxima vez que lo roben siéntase mal no solo por la agresión sino que su autoestima debe conocer oficialmente que pasó al grupo de los pendejos: quien lo manda a querer llevar una vida normal, saliendo a la calle y disfrutando de la vida cuando lo que corresponde es que no salga sino lo mínimo indispensable y completamente pelado para que no lo pelen.

    ¡En qué manos estamos! Solo sirven para darles palazos a los estudiantes.

  3. “Si a usted le arranchan el celular es por descuidado, peor aún si anda sin ningún tipo de autoprotección.”

    AUTOPROTECCIóN? todos armados hasta los dientes?

    Me sorprende de Euclides Mantilla este tipo de declaraciones, lo tenia en otro sitio a este hombre, pero la rego con esto.

  4. Este tipo Mantilla es, junto con el Mingo Bierno parte del aquelarre de “odiadores de Guayaquil”.
    Por si no saben, a quienes más afectan los robos es a la clase media baja y a los pobres.
    A un rico si le roban el celular, el carro, la casa, tiene un seguro que lo ampare.
    Imagínense un momento regresando a casa en bus, luego de cobrar su sueldito, con toda la ilusión de salir de deudas o de comprarle algo a su hijo/hija, escucha la frase “esto es un asalto”. Díganme, este pobre hombre acaso tiene una tarjeta de crédito que lo saque del apuro?.

    Realmente da pena la forma como se BURLAN de los ciudadanos.

  5. Disculpen, pero alguien puede decirme cuales mismo son “las cifras que son altísimas”. Lo que se oye y se ve son las cifras de la ESPOL, que se expresan en “tantos hechos xyz en el mes pasado, o tantos xyz la semana pasada”, pero no se ven porcentajes o incidencias del tanto por 100 mil habitantes. De esa manera se podría comparar esas cifras con las de otras ciudades. Nunca he visto un gráfico estadístico didáctico en los periódicos. Háganme el favor de ponerse serios, estamos hablando de seguridad real vs percepciones. Ya es hora de presentar las cifras de delincuencia de la misma manera que se expone la información en la sección de economía. A la cuenta la una influencia a la otra. Que yo sepa, la info estadística está disponible (faltaba más, es el ICM de la ESPOL!), pero los medios no la publican. El mapa de la criminalidad por sector urbano de la ESPOL está en la web, ¿por qué no lo usan más a menudo?

    Acá en varios periódicos de los Estados Unidos se publica semanalmente en la sección de crónica roja el mapa de la zona/región de publicación con la incidencia de los delitos. Además cuando uno compara ciudades para ir a vivir, uno chequea la incidencia de varios delitos.

  6. Tres Magnolias,
    Yo sí he visto las estadísticas reales. Lo malo (malo para fines del blog) es que son las estadísticas que maneja la empresa privada que maneja la seguridad de la compañía en la que trabajo (ésta compañía de seguridad es una empresa británica), y no se me permite publicar esos datos. Pero son patéticos en el sentido de que se vé claramente cuándo comenzó a trabajar, hace un par de años la CSCG, y cuándo ésta Comisión dejó de colaborar con la policía.
    Voy a pedirles (rogarles) que me dejen publicar al menos algo de eso (que lo dudo, son muy ceñudos celosos de su información).
    Pero también la situación la palpamos quienes vivimos aquí y caminamos y manejamos por éstas calles. Sólo ayer, mientras caminaba por la V.E Estrada casi fui victima de un ladron, me salve solo porque (también por recomendación de la compañía arriba mencionada, que nos ha dado cursos de seguridad), corrí hacia un grupo de personas y les dije lo que me estaba pasando. El ladrón, literalmente, se “hizo el loco” y huyó. En mi cuadra (una cuadra cerrada con guardianes) ya 2 casas han sido robadas en las últimas 3 semanas, a plena luz del día, supongo que mi edificio se ha salvado por los cercos eléctricos o por la suerte, gracias a Dios. Guayaquil siempre ha sido una ciudad blanco del hampa, pero que yo recuerde, en mi larga historia aquí, es recién ahora que bandas de 10 ladrones o más entran ¡a mediodía! a restaurantes en zonas consideradas antes “seguras” a gritar ¡esto es un asalto! y robar a todos. Mucho se sabe sólo de boca en boca porque los dueños de los negocios no quieren la mala publicidad, pero hay un café en Urdesa que ya lleva 4 robos (¡con policías apostados a menos de 1 cuadra!).
    Por favor, otórganos algo algo de credibilidad en ésto. :) Hay muchísima gente que no hace denuncias formales porque saben que éstas no servirán para NADA. A un familiar político mío le robaron su carro, estacionado fuera de su oficina, y no denunció porque recibió llamada de los ladrones para que se “quede frio”, a otro de mis cuñados, los ladrones de su carro lo llamaron para devolvérselo a cambio de “3 lucas”, ahí fuí yo misma quien llamó a la policía, apenas ocurrió el hecho (estabamos en reunión familiar más de 30 personas y aún así simplemente se llevaron el carro), y créeme que no sirvió de nada llamar a la policía. Creo que uno lo sigue haciendo sólo porque en las películas vemos que de algo sirve, pero en el Ecuador hoy en día, los policías hasta se enojan porque “los molestan” y te dicen de frente “no hay nada que podamos hacer”.

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