Lucía Moret, estudiante mexicana, de visita ilegal en el Ecuador, huésped del campamento de las FARC, fue ‘rescatada’ por la policía y ejército ecuatorianos; trasladada en helicóptero militar y atendida por los mejores médicos del Hospital del Ejército ecuatoriano (hospital al que el ecuatoriano promedio no tiene acceso, a pesar de que lo sostiene mediante sus impuestos). Luego, se le permitió su salida, sin que ninguna autoridad judicial pueda hacer nada, en el avión privado de otro presidente latinoamericano. Lucía recibió lo mejor del Ecuador, siendo mexicana. ¿Su mérito? Apoyar a las FARC:
Carol Solórzano, estudiante ecuatoriana. Maltratada, golpeada y vilipendiada por la policía y el ejército ecuatorianos, a pesar de que ella, mediante sus impuestos contribuye a pagar sus sueldos y a comprar su equipamiento. Estudiante de la UCSG, universidad que no sólo que es privada, sino que goza de autonomía. ¿Su delito? Protestar contra lo que considera abusos de su gobierno ecuatoriano, ¿el agravante que se exhibe en su contra como prueba del delito? Trabajar para el Municipio de Guayaquil.

Solorzano, herida por la policia ecuatoriana
Si ahora, con la Constitución vigente, y el sistema de pesos y contrapesos al poder ejecutivo que existen, atropellan a todo y todos los que se les pongan por delante, ¿qué será después, si gana el Sí, cuando tengan todos los poderes concentrados en una sola persona y en un sólo partido? Nadie merece tener tanto poder.
Por eso voto NO.



