Ha salido a la luz el siguiente video en youtube (en tiempos inciertos como éstos, benditos sean youtube y los blogs):
La incautación de los medios y bienes pertenecientes a amigos y parientes (porque que yo sepa el dueño de TC era Stéfano Isaías y el de Gamavisión, Dassum) fue planificada por lo menos con dos meses de antelación por Bravo y Falconí. De entre la preparación que arman éste dúo dinámico, hablan de que habrá que hacer correr “mucho aceite verde“. Al buen entendedor, pocas palabras.
Un mes después, muchos de los bienes que estaban en las propiedades incautadas han “desaparecido”, sobre todo en las haciendas. TVCable pasó, calladito, sin que nadie hiciera ruido, a manos de un poderosísimo grupo económico de la sierra (muy allegado al presidente de la República). Antes de las incautaciones, tenían participación minoritaria, ahora, tienen el control accionario. Mi pregunta, el dinero que seguramente pagó ese grupo para comprar esas acciones (no tengo razones para pensar que no pagaron), ¿fueron a parar acaso a un fondo desde donde se programará el pago a los acreedores de Filanbanco? ¿Han escuchado acaso que ya existe, con esos fondos al menos, un plan de pagos de la AGD a los perjudicados por Filanbanco?
Y por favor, que no venga un correísta a decirnos aquí que porqué no protestamos cuando se produjo el atraco bancario. Los bancos no sólo que debieron haber quebrado, sino que en ese momento, sus dueños debieron haber respondido con su patrimonio como se debe hacer en el caso de una quiebra real. La corrupción estuvo antes cuando se creó la AGD para salvar a amigos, agnados y cognados de los dueños de los bancos, y también existe ahora, cuando sin respetar ley alguna, la AGD se apropia de bienes productivos y los cambia de manos, sin que los dineros producto de esos traspasos lleguen a sus legítimos dueños, que son los perjudicados por Filanbanco.
La corrupción campeó en el Ecuador de antes y también reina ahora. No nos dejemos engañar.

