En Febrero de éste año comentábamos la disposición de que se retire de Central de Riesgos a los garantes. Como crudamente lo comprobó un familiar cercano ésta última semana, el anuncio de la medida no fue más que otro espectáculo para las cámaras, porque en la realidad no sólo que la Central de Riesgos sigue vigente, sino que los garantes están siendo más castigados que nunca. Seguramente todo se debe a la reactivación de la AGD (que hasta hace pocos meses estaba en camino a la desaparición).
Mi familiar no sólo que ha pagado ya la deuda de la que fue garante (un préstamo al Banco del Progreso del año 98 por un monto mínimo), sino que la ha pagado ya 4 veces. Sí, leyeron bien, cuatro veces. La AGD es un lumpen lleno de corrupción, y con cada cambio de Gerente se ‘reactivan’ las deudas de la banca cerrada, y se ‘pierden’ los documentos donde constan los pagos. Así vuelven a convertirse en muertos en vida miles de personas, porque con un reporte en Central de Riesgos con calificación E (incobrable), así los reportes de otras entidades financieras sean excelentes, simplemente no se puede tener vida financiera en el Ecuador.

