Por Walter Justiniano
Fulide
La ola de gobiernos con aspiraciones totalitarias, sean de la ideología que sean, es la constante en nuestro continente. Sistemas de gobierno claramente autodestruccionistas han aprovechado las ventajas de la ingenuidad democrática para hacerse con el poder en varios países latinoamericanos. La demagogia y el rentismo político, el clientelismo y la corrupción son una constante gubernamental. Han sobrepasado nuestra capacidad de asombro, se puede esperar cualquier cosa de presidentes elegidos democráticamente pero que en su esencia son totalitarios. Los pueblos van siendo adormecidos, el individuo y sus libertades han sido subyugados al colectivismo; La indiferencia general ante abusos, genocidios, dominación y sometimiento gubernamental, en diferentes países, hacen que las esperanzas por mantener la libertad y la democracia en nuestra región se vaya disipando, mientras los dictadores y aprendices de totalitarios se campean por todo el continente, ante la mirada displicente del resto del mundo.
Así, es inentendible que en Africa se produzcan verdaderas matanzas por cuestiones tribales, o en Europa existan guerras de limpieza étnica, o en America tengamos la dictadura más larga de la historia en tiempos republicanos. La modorra moral de todos nosotros debería llevarnos a la reflexión, ya que vemos todos los días lo que está pasando en el resto del mundo. Así, en Latinoamérica, empezamos a ver una ola de populismo disfrazado de indigenismo, de socialismo.
Las recetas se repiten, el check list totalitario siempre es el mismo: lideres populistas, un factor de unión (en Bolivia, los indígenas; en Argentina, los obreros; en Venezuela, los negros, etc.) , un enemigo común (los oligarcas, las transnacionales, los neoliberales, los terratenientes, etc.) , aprovechar las debilidades estructurales de la democracia, (llegar al poder vía elecciones, llamar a Asamblea Constituyente de forma inmediata para armar una constitución y un gobierno verticalista, conseguir la reelección indefinida, desarmar las instituciones que permiten el equilibrio de poder) toma de poder, implementación de planes de subsidios y eliminación de los aparatos productivos, ataque sistemático a los opositores mediante movilizaciones de grupos sociales, creación de milicias paralelas a las fuerzas armadas; Creación de equipos eficientes de propaganda y manejo de medios de comunicación , creación de aparatos de represión.
Objetivo: perpetuarse en el poder.
Cuba está así hace 50 años; Venezuela, Bolivia, Ecuador tienen el mismo profesor. Los vecinos no se inmutan, los europeos izquierdoides alientan, mientras los pueblos se hunden en pobreza.
Por ahí escuchamos que la historia los juzgará. Veremos aún quien escribe la historia. Quizás tengamos que escribirla cada uno de nosotros. Para ello, debemos despertar.
Fuente: El Instituto Independiente
Archivado bajo: Demagogia, Dictadura, Latinoamérica, Política, Socialismo Siglo XXI | Etiquetado: Asamblea Constituyente, Latinoamérica, Populismo
Yo no pongo mis manos al fuego por nadie, y menos por Rafael, pero me pregunto: ¿qué pasará de aquí a 4 (o 5) años si resulta que Rafael no se lanza a la reelección, simplemente porque no le da la gana?
¿Aceptará alguien, de todos los notables que han escrito cientos de editoriales sobre el tema, que finalmente no fue un seguidor de Chávez? ¿O dirán sencillamente: es que no se lanzó porque sabía que no iba a ganar?
El paradigma Rafael Chávez está instalado en la mente de muchos.
Por cierto, el enemigo común y el factor de unión no son patrimonio latinoamericano ni de países subdesarrollados, sino pregúntenle a los gringos, antiguos defensores de los derechos humanos y ahora justificadores de las torturas, “cuando es necesario”.
! Mira Tu ¡
Recién me entero que cuando ganas unas elecciones de forma democrática es una falla de la democracia.
Que si llamas a consulta popular y gana la opción que no le conviene a unos pocos es una falla de la democracia.
Que si los asambleístas electos son la mayoría del movimiento de Gobierno, no es la voluntad sagrada de la mayoría, es una falla de la Democracia.
Entonces si la voluntad y el deseo expreso en elecciones universales de la mayoría del pueblo es un error, me puede decir alguien entonces:
¿Que Carajo, mierda es la DEMOCRACIA?
Por lo visto, algo que pendejos no entenderian…
De acuerdo Fátima, si sucede lo contrario a lo que dices, y finalmente se ratifica que sí, efectivamente el proyecto común es cierto y palpable (aún mucho más de lo que ya lo es hoy, se puede comprobar viendo la publicidad estatal de los tres países, es igual), yo quisiera oír a los defensores de Correa decir “miércoles, sí, nos equivocamos, el hombre sí ha sido todo lo que se dijo de él”.
Si toma el camino contrario a lo que creo (es decir, de pronto se vuelve liberal y democrático) yo seré la primera feliz en admitir que leí mal todas las señales.
En cuanto a lo de la reelección, si hay algo que Correa ha demostrado que le sobra es ego, si finalmente no se presenta a una reelección será efectivamente porque las encuestas no lo favorecen, con amplísimo margen, y no tiene cómo manipular al TSE.
Xica, ese es mi punto: tú mismo lo dices: si no se lanza a la reelección es porque no va a ganar, o sea, no hay posibilidad de que sea porque no es esa su intención. Así mismo, si no cumple su plan chavista también sería porque algún motivo externo lo impidió, no porque él no lo quisiera. Finalmente, no hay chance de que él no sea chavista, sino que siempre será porque algún motivo externo le impidió cumplir su plan.
Como dije, no pongo mis manos al fuego por nadie, y menos por sus planes ególatras de Rafael, pero los prejuicios son difíciles de eliminar.
Yo no hablo del plan chavista. Yo lo que digo es que si el ego de RC es apenas el 10% de lo que él deja vislumbrar, seguro se lanza a la reelección (sin q necesariamente eso implique que sea por chavismo).
Si no lo hace, no será porque no quiere.
Fatima, pueden ser prejuicios, pero creo que se los ha ganado bien ganados: él es el único economista del país, solo él conoce la solución de los problemas, y aunque tenga sus grupos de trabajo, no confía en nadie, tiene que controlarlo todo. Puso cámaras en las oficinas de los ministros (abiertamente, no ha escondidas por si acaso) para poder verlos trabajar, andan con tres aparatos (blackberries y Palms) porque el presidente se comunica con ellos por los diferentes temas por diferentes aparatos. Es medio loco, pero sobre todo, cree que nadie está preparado para hacer algo.
Entonces, yo si creo que él siente que nadie más podrá hacer lo que hace, y si al final decide no participar, será porque no le convino por X motivo, no porque no se quisiera lanzar de candidato nuevamente, porque yo SI lo escuché decir que NUNCA se extendería más de cuatro años.
Ahora, que son copia de Chávez, son copia de Chávez, eso no significa que haga todo igual (de hecho no anda con la camisa roja), pero para qué tienen que ir varios ministros cada dos o tres meses a entrevistarse con sus pares venezolanos a recibir asesoramiento?
que en las cubres de presidentes el único presidente que ha dicho algo inteligente se llama Hugo Chávez, por favor, has escuchado a Huguito? Como se le puede ocurrir hacer una declaración pública en ese sentido?
Y al final, chavista o no, está la idea del socialismo del siglo XXI (que todavía no termina de desarrollarse) bajo la cual están irrestrictamente alineados Venezuela, Bolivia y Ecuador, no porque lo diga yo sino porque lo dice el mismo presidente.