¿Porqué el neopopulismo en Latinoamérica?

Ando con mil cosas al mismo tiempo, pero mientras tanto, les dejo éste artículo de Alvaro Vargas Llosa en El Instituto Independiente. Reemplacen “Hugo Chávez” por Rafael Correa, y modifiquen las fechas sólo un poco mentalmente, y tendrán las razones por las que la corriente del SSXXI tiene éxito en Ecuador. Los bolivianos, sólo deben reemplazar el nombre por Evo Morales, y el resultado será básicamente el mismo.

¿Por qué Hugo Chávez?
19/9/2007
Alvaro Vargas Llosa

Washington, DC—¿Qué hizo posible a Hugo Chávez? ¿Por qué un país permite a un hombre cuyas credenciales son las de líder de un golpe militar que intentó derrocar a un gobierno legítimo convertirse en el gobernante desbocado de la nación? ¿Qué clase de gente aplaude a un presidente que quiere reemplazar las instituciones republicanas por un sistema—el socialismo—que el siglo 20 desacreditó hasta la médula?

Algunas de las respuestas a estos angustiosos interrogantes pueden encontrarse en un reciente trabajo del profesor Hugo Faria patrocinado por el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y la Universidad Monteávila en Caracas: “Hugo Chávez, desde la perspectiva de la economía venezolana y la historia política”. No se trata de un ejercicio puramente académico. La historia de América Latina demuestra que los caudillos populistas siguen apareciendo con asombrosa frecuencia. Entender por qué Chávez llegó al poder hace casi una década y ahora pretende una reforma constitucional que le permita la reelección permanente es un paso necesario para tratar de prevenir el surgimiento de futuros caudillos populistas.

En la primera mitad del siglo 20, Venezuela tuvo una economía bastante libre aunque su sistema político no era democrático. Lejos de dar pie a una típica economía dirigista dependiente de los recursos naturales, el descubrimiento de petróleo en 1918 aceitó un sistema de libre mercado que condujo a resultados espectaculares. Por supuesto, el petróleo, que estaba en manos privadas, vivió épocas de auge. Pero las manufacturas y los servicios también se expandieron a tasas superiores a las de la economía en su conjunto.

El Banco Central era autónomo, la tasa marginal del impuesto a la renta era del 12 por ciento, el Estado no absorbía más de una quinta parte de la producción de la nación y el superávit fiscal era un ritual de todos los años. Hacia 1960, un trabajador venezolano promedio ganaba 84 centavos por cada dólar que percibía un trabajador estadounidense promedio.

Pero algo ocurrió entonces. Comenzó bajo el gobierno dictatorial de los años 50 y cobró ímpetu cuando la democracia llegó a Venezuela en 1958: los venezolanos pasaron de ser en su mayoría emprendedores autónomos a depender de un Estado que empezaba a crecer —y crecer. El profesor Faria considera que el éxito económico condujo a un deseo de participación política —es decir a la democracia—, que a su vez generó toda clase de presiones sobre una nueva elite política propensa a consentir los instintos de la gente, que prefería la dependencia antes que el trabajo duro.

“El comienzo de la democracia”, afirma Faria en este trabajo publicado en inglés, “trajo más políticas redistributivas y una mayor influencia de los grupos rentistas que tuvieron el efecto de socavar las libertades económicas”. Los resultados fueron un elevado gasto fiscal, límites a la inversión extranjera, una oleada de nacionalizaciones y la politización de la moneda y el poder judicial. Entre 1960 y 1997, el año previo a la llegada de Hugo Chavez al poder, el ingreso real per capita de Venezuela se redujo a una tasa anual promedio del 0,13 por ciento.

Yo añadiría otra explicación a la ofrecida por Faria acerca del tránsito hacia el Estado gigante tras el establecimiento de la democracia en Venezuela: la cultura política de las elites latinoamericanas. Ellas estaban profundamente influenciadas por las ideas nacionalistas en boga, según las cuales el desarrollo sólo era posible independizándose de los grandes centros de poder y gestando mercados internos mediante la protección gubernamental. Las políticas asociadas a estas ideas —sustitución de importaciones, nacionalizaciones, manipulación monetaria, control de precios —habían arraigado profundamente en el imaginario político de América Latina.

Cuando Chávez realizó su campaña contra el “puntofijismo” —el nombre con que se conoce en Venezuela a las cuatro décadas de gobierno democrático que van de 1958 a 1998—, calzó con un pueblo que había perdido la fe en sus instituciones republicanas. Ese pueblo no recordaba los días del Estado pequeño y asociaba la economía venezolana con la explotación del libre mercado debido a que unos pocos grupos cercanos al Estado parecían prosperar a expensas del resto.

Sin darse cuenta de ello, vaya tragedia, la gente depositó su fe en un hombre que garantizaba la perpetuación del sistema que había empobrecido a Venezuela. Nada de lo hecho por Chávez —dádivas, nacionalizaciones, expropiación de tierras, control de precios, impuestos— es nuevo. Bajo los gobiernos de Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Rafael Caldera (en dos ocasiones), Carlos Andres Pérez (dos veces), Luis Herrera y Jaime Lusinchi, esas políticas también se llevaron a cabo en grados y combinaciones distintas. El precio del petróleo no era tan alto como lo es hoy, así que las deficiencias eran más difíciles de ocultar que en la Venezuela actual.

La inmensa responsabilidad de los gobiernos democráticos de Venezuela en el surgimiento de Chávez es algo que los latinoamericanos jamás deben olvidar. No fue la democracia liberal como sistema, sino quienes actuaron bajo su manto, los que hicieron a Chávez, el hombre que ahora va en pos de la reelección indefinida. Qué historia tan triste.

(c) 2007, The Washington Post Writers Group

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Alvaro Vargas Llosa es Académico Asociado Senior y Director del Centro Para la Prosperidad Global en The Independent Institute. Su libro Liberty for Latin America ha sido publicado por Farrar, Straus & Giroux y, en castellano, por Planeta (Rumbo a la libertad).

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13 Responses to “¿Porqué el neopopulismo en Latinoamérica?”

  1. Bueno, efectivamente acá tienes algo parecido y que acabo de comentar en el blog de Fátima. Hay una tremenda responsabilidad de los gobiernos previos del Ecuador en la aparición de un Correa.
    No se puede criticar a la gente cuando vota por alguien que le regale algo, si nunca han recibido nada, nunca nadie los vio y ahora alguien aparece a ofrecer..y a regalar..
    La gran mayoría de ecuatorianos no tiene nada que perder. Claro, lo malo es que después de la borrachera viene el chuchaqui, pero…. qué han recibido durante muchos años de show y robos?
    Y en esa lista de culpables llevan más peso quienes pudieron gobernar sea la repúbica, sea el congreso, pero que tenían un nivel de preparación y formación superior al resto. Es decir, no le quito responsabilidad a un Bucaram, pero de él yo personalmente no esperaba nada más que robos, pero sí esperé más de otra gente que no hizo mucho por el país.
    Desgraciadamente este ciclo tomará su tiempo, una década? dos? Y después vendrá un período de “ajustes” complicado, panorama desalentador….

  2. Que dolor Xica, derrotada mas que el Alvarito que por primera vez en su vida gano algo( sabemos que la fortuna la usurpo).
    Hasta aca siento tu dolor y tu coraje, ya amiga dediquese a trabajar por el País.
    No sufra, que eso le puede causar un cáncer y como usted piensa que este país se va a la m… entonces tendría que viajar a USA para curarse, claro si es que tiene visa sino le tocara ir a Cuba y cuando la sanen por completo su perspectiva cambiara.
    Bueno ya ganamos, ustedes perdieron.
    el tiempo nos dara la razón

  3. Esto me suena a las peleitas de mis sobrinas:

    “Yo ganeeee, tus perdisteeee….”

    Los ignorantes no terminan de entender que no se trata de ganar o perder, se trata de crear el ambiente para que las inversiones se puedan dar y el pueblo pueda trabajar en paz e ir ascendiendo a la clase media.

    Los ignorantes no entienden que cualquier palabra que diga el presidente de un pais sacude el sistema economico; no pueden ver el sistema desde la perspectiva integral por su falta de educacion. Esto es lo que les gusta: el show, el relajo, el circo, el discurso revolucionario…

    Es verdad, el tiempo les dara la razon, ojala este presidente haga algo por la educacion de los pobres, para que dejemos de una vez de pensar como borregos y comiencen a analizar las cosas a futuro.

    Que conste que ya no hay pretexto, pues Correa tiene todo el poder del pais ahora. Ya no puede decir que es culpa del congreso, ni de las cortes, ni del TC, ni de contraloria, ni de la corte, procuradoria etc.

  4. si claro como no… reemplazen no mas… en fin.. algunos como que les dolio en el alma ver que el presidente ya tenga todo el poder… xD

  5. la patria ya es de ellos…

  6. >> Ya no puede decir que es culpa del congreso, ni de las cortes, ni del TC, ni de contraloria, ni de la corte, procuradoria etc.

    Mugabe, por ejemplo, es un dictador asesino que destruyó a Zimbabwe. Según él, la desgracia de su país se debe a la conspiración de las potencias occidentales. No estoy equiparando a Correa con un dictador de esa estirpe; el punto es que no me parece el tipo de persona que sepa reconocer sus meteduras de pata.

  7. @quark:

    En eso tienes razon, y tambien pienso como tu, estimado, pero lo digo por tanta gente que lo sigue y le cree cuando le hecha la culpa a cualquiera de las cosas que suceden en el pais. Puede ser que ahora cuando Correa empiece a resbalar, espero que no por el bien del pais, ya la gente comience a darse cuenta que no es ni culpa de a prensa ni de la oposicion.

    Sino mira, los argumentos infantiles con que discuten los post anteriores de Oriphiel y pako. Con ese nivel de educacion estamos en el Ecuador. Yo estoy mas que sorprendido no me esperaba tanto asi..

  8. el pueblo le dio el poder total a correa xq los demás políticos no aprovecharon cuando tuvieron la oportunidad. lucio también pudo haber hecho un cambio, pero prefirió robar. abdalá también, jamil también.

    recién, después del 20 de abril, los diputados arrependitod ofrecían ahora sí cambiar el sistema político y pidieron una última oportunidad. que hicierón? le negaron SIETE VECES a palacio las reformas que planteó. buenas o malas, si al menos una de esas reformas hubiese sido aprobada, ya disminuian la percepcíon de la gente de que la partidocracia no cede.

    ´pero ocurre que no cedió.

  9. >>con ese nivel de educacion estamos en el Ecuador

    Correa,

    No se trata de educación o cultura como tu lo insinúas, se trata de valores.

    Presumir de lo que se sabe solo revela que nada importante. se sabe … creo

    Parafraseando a Al Pacino ” la vanidad es mi pecado favorito”

    Slds

  10. Mi estimado Don Xavier…. me sorprenden tus palabras. Creo que nos “conocemos” ya desde hace tiempo, ¿no?

    No, no estoy amargada. Personalmente no he ganado ni perdido. Creo que aún, en el balance final, en el plano netamente personal, algo he ganado. Pero no se trata de mí, se trata de lo que con convicción creo que es lo mejor para el país.

    Soy ecuatoriana y vivo en Ecuador, al igual que mi familia: no puedo sino desearle lo mejor al Presidente y a la nueva Asamblea elegida, a pesar de que no voté por el uno ni por la otra.

    Si yo fuera de las que me amargo cada vez que ‘pierdo’ una elección, ya me hubiese tirado al abandono hace tiempo. La primera y única vez que alguien por quien yo voté con convicción ganó una elección fue en el año 1992, cuando salió elegido Sixto Durán Ballén, después de eso, he sido una consistente ‘perdedora’ en todas las elecciones.

  11. La suerte está echada así que no queda más que desear y esperar.

    Definitivamente, no creo en el socialisto del siglo XXI. Los estados proteccionistas y “agigantados” en burocracia e instituciones son un mal presagio de lo que está por venir.

  12. Es una simplificacion total reducir el tema a ganar o perder… Los supuestos perdedores, que serían quienes: los empresarios, pelucones, etc, etc, etc, etc y largo etcetera… no han perdido nada.
    Es ilusorio pensar en ello porque quienes más tienen son quienes mejor pueden evitar, eludir y al final mandarse a cambiar a otro lado si les da la gana.
    El dinero fuerte, el billete en serio, está fuera, creen acaso que aquel ecuatoriano que tenga, digamos, más de un millón de dólares lo tiene ganando intereses en el Banco XXX?
    Si las cosas no van bien quien va a sufrir no es el rico, tampoco es el pobre ya que nunca tuvo nada y seguirá en lo mismo, el que va a sufrir es el ecuatoriano de clase media, quizás la mayoría de quienes aquí escriben, a quienes al final les va a pasar la factura el “momento”.
    Así que yo, que no creo para nada en Correa, deseo con todas mis ganas estar equivocado y que el hombre maneje bien el país.
    Yo personalmente creo que el país sí necesita un cambio, ya que, al igual que menciona Xica, soy también un continuo perdedor de elecciones, salvo mi primera votación para presidente que fue la de Sixto Durán. Pero el país ha ido de mal en peor y un cambio es necesario. A mi juicio este cambio venidero no es el adecuado.
    Creo que hay muchos ejemplos en el mundo para ver qué funciona y qué no. Hay países socialistas donde la gente quiere ir: identifiquemos cuales son, identifiquemos cuales son sus fortalezas y qué los llevó a ser países deseados. Hay países socialistas que no son deseados, que son conflictivos y que requieren sostener una violencia física y verbal para continuar. El debate es necesario para encontrar cual es el camino por el cual Ecuador puede transitar.
    Revisemos la historia, la nuestra y la de los vecinos. La mayoría de quienes aquí escriben son jóvenes (me incluyo aunque probablemente ninguno de ustedes votó en las elecciones de Sixto sino en la siguiente) y no necesariamente hemos vivido esto, pero ya ha pasado, y sigue pasando. Países grandes como Argentina han vivido llenos de populimo (no es socialismo esto a mi juicio) y tienen dioses como Perón, que aun hoy despierta tantas pasiones ofreciendo siempre en tan anhelado cambio. Qué sucede al final? Países grandes como ese pero con futuro mediocre como el que hasta ahora parece tener nuestro país. Hay muchos, muchísimos ejemplos cercanos. El mismísimo primer gobierno de Alan García en el Perú. Escuchar un discurso suyo y ver algunas de sus acciones es como verlo a Correa. (no con esto digo que vayan a tener el mismo final) pero a lo que voy es que es necesario que como país, al estilo Irlanda, lleguemos a una especie de pacto social: estado, empresas y trabajadores intentando forjar un modelo de común acuerdo con plazos y renovaciones en virtud de los resultados. Irlanda en justamente un buen ejemplo de que los cambios se pueden lograr en relativamente corto tiempo.
    Pero reducir el tema a un ganamos y perdimos es realmente muy poco inteligente y absolutamente nada positivo.

  13. Correa, on Octubre 3rd, 2007 en 4:19 am Said:

    .. se nota que entiendes el tono ironico.. pero bueno..

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