Yoani Sánchez: Secuestro estilo camorra

Relato del secuestro oficial del que fue víctima el dia de ayer la blogger cubana Yoani Sánchez, en sus propias palabras, tomado de su blog Generación Y:
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Cerca de la calle 23 y justo en la rotonda de la Avenida de los Presidente, fue que vimos llegar en un auto negro –de fabricación china– a tres fornidos desconocidos: “Yoani, móntate en el auto” me dijo uno mientras me aguantaba fuertemente por la muñeca. Los otros dos rodeaban a Claudia Cadelo, Orlando Luís Pardo Lazo y una amiga que nos acompañaba a una marcha contra la violencia. Ironías de la vida, fue una tarde cargada de golpes, gritos y malas palabras la que debió transcurrir como una jornada de paz y concordia. Los mismos “agresores” llamaron a una patrulla que se llevó a mis otras dos acompañantes, Orlando y yo estábamos condenados al auto de matrícula amarilla, al pavoroso terreno de la ilegalidad y la impunidad del Armagedón.

Me negué a subir al brillante Geely y exigimos nos mostraran una identificación o una orden judicial para llevarnos. Claro que no enseñaron ningún papel que probara la legitimidad de nuestro arresto. Los curiosos se agolpaban alrededor y yo gritaba “Auxilio, estos hombres nos quieren secuestrar”, pero ellos pararon a los que querían intervenir con un grito que revelaba todo el trasfondo ideológico de la operación: “No se metan, estos son unos contrarrevolucionarios”. Ante nuestra resistencia verbal, tomaron el teléfono y dijeron a alguien que debió ser su jefe: “¿Qué hacemos? No quieren subir al auto”. Imagino que del otro lado la respuesta fue tajante, porque después vino una andanada de golpes, empujones, me cargaron con la cabeza hacia abajo e intentaron colarme en el carro. Me aguanté de la puerta… golpes en los nudillos… alcancé a quitarle un papel que uno de ellos llevaba en el bolsillo y me lo metí en la boca. Otra andanada de golpes para que les devolviera el documento.

Adentro ya estaba Orlando, inmovilizado en una llave de kárate que lo mantenía con la cabeza pegada al piso. Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones y me golpeaba la cabeza para que yo abriera la boca y soltara el papel. En un momento, sentí que no saldría nunca de aquel auto. “Hasta aquí llegaste Yoani”, “Ya se te acabaron las payasadas” dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido, al otro lado estaba Orlando reducido por un profesional de la golpiza. Sólo acerté a agarrarle a éste –a través del pantalón– los testículos, en un acto de desespero. Hundí mis uñas, suponiendo que él iba a seguir aplastando mi pecho hasta el último suspiro. “Mátame ya” le grité, con la última inhalación que me quedaba y el que iba en la parte delantera le advirtió al más joven “Déjala respirar”.

Escuchaba a Orlando jadear y los golpes seguían cayendo sobre nosotros, calculé abrir la puerta y tirarme, pero no había una manilla para activar desde adentro. Estábamos a merced de ellos y escuchar la voz de Orlando me daba ánimo. Después él me dijo que lo mismo le ocurría con mis entrecortadas palabras… ellas le decían “Yoani sigue viva”. Nos dejaron tirados y adoloridos en una calle de la Timba, una mujer se acercó “¿Qué les ha pasado?”… “Un secuestro”, atiné a decir. Lloramos abrazados en medio de la acera, pensaba en Teo, por Dios cómo voy a explicarle todos estos morados. Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto.

Logré ver, no obstante, el grado de sobresalto de nuestros atacantes, el miedo a lo nuevo, a lo que no pueden destruir porque no comprenden, el terror bravucón del que sabe que tiene sus días contados.

Ecuador: Apagones luego de 15 años

Correa ha malgastado 20 000 MILLONES de dólares en 34 meses de gobierno, ¿no pudo invertir en generación eléctrica? ¿Todo se fue en publicidad, robo y viajes a Europa con séquito de 140 personas? ¿Qué ha pasado con el proyecto Coca-Codo-Sinclair, que se asignó a dedo primero a Argentina, se “desasignó”, y luego se volvió a asignar, a dedo, a una empresa China?

Y una pregunta sincera a los correístas: ¿cómo puede ser posible que personas inteligentes, de la tendencia política que sea, le sigan creyendo al gobierno más corrupto que hemos tenido en éstos últimos 30 años de democracia? No voy a aceptar como respuesta “otros también han sido corruptos”.

Comunismo hediondo

Por Manuel Ignacio Gómez Lecaro

Hugo Chávez, en su inmenso y solidario socialismo, se une a Al Gore y muchos otros en la cruzada por salvar el planeta, presentando al mundo las ventajas del baño comunista. “Tres minutos más que suficiente, tres minutos he contado yo y no quedo hediondo, se los garantizo”, dijo recientemente el renacido dictador ecologista. Busca así motivar en los venezolanos los duchazos rápidos, que ayuden a vencer la crisis energética y de agua que vive su país.

¿Cómo lograrlo? Chávez nos da consejos prácticos: un minuto para mojarse, un minuto para jabón y champú, y un minuto para enjuagarse. Listo. Para Chávez, cantar en la ducha o demorarse mucho bajo el chorro de agua son lujos que van en contra del comunismo. Son un crimen.

Venezuela enfrenta racionamientos de luz y agua. Una fuerte sequía es el problema inmediato. El problema de fondo: más de una década de chavismo sin planificación e inversiones necesarias para producir la energía y agua que el país demanda. Ahora Chávez les echó la culpa –como lo haría seguramente su amigo ecuatoriano– a los ricos que gastan agua en sus piscinas y jardines. Su gobierno nada tiene que ver en el asunto. El abundante dinero venezolano se malgasta financiando a otros países antes que sus propias necesidades. La causa comunista –primera vez que escucho a Chávez decir directamente “comunismo” y no “socialismo”– requiere, por lo visto, estos sacrificios.

Mientras Chávez pide que los venezolanos se peguen baños apurados, según El Nuevo Herald de Miami, el líder venezolano derrocha la plata del país en gastos personales. Según las cifras del presupuesto aprobado para el 2010, la oficina presidencial venezolana se gastará “unos 2.200 millones de dólares en rubros tan variados como la seguridad personal, los viáticos y el calzado del jefe de Estado venezolano, un aumento de más del 600% en comparación con los 350 millones de dólares que presupuestó en el 2009.”

Los gastos de Chávez incluyen “264.000 dólares en prendas de vestir; 18.500 dólares para calzados; 145.000 dólares para productos de tocador (jabón, champú y otros productos de higiene personal); y unos 2 millones de dólares para gastos de teléfono”. En media crisis energética y de agua, “el presidente espera consumir una cuenta de 583.000 dólares en electricidad y unos 480.000 dólares en la factura de agua”. ¡Cómo no amar el comunismo con tantos gustos capitalistas!

Toda esta contagiosa demagogia socialista solo causaría risa, si Chávez, con su estilo y sus ideas, no estuviera tan cerca a nuestro presidente. Estos líderes que se dicen socialistas y comprometidos con los pobres, mientras monopolizan el poder y lavan cerebros, terminan echándole al pueblo el muerto de su incompetencia y de un sistema que por naturaleza está destinado al fracaso. La restricción en el uso de agua es una de muchas restricciones que deben soportar los venezolanos. Y les espera más como a sus vecinos de la isla caribeña.

Pero hay que darle algo de crédito a Chávez y rescatar su campaña de ahorro de agua. No solo recomienda el duchazo comunista de tres minutos. Algo difícil de cumplir. También dijo que debemos cerrar la llave mientras nos lavamos los dientes, en lugar de dejar correr el agua inútilmente. En esto sí tiene todo mi apoyo.

Fuente: Gomez Lecaro

Ecuador: A la cárcel por opinar

Por Gabriela Calderón de Burgos

Hace una semana arrestaron a dos individuos por colgar 20 pancartas que expresaban su opinión. Al momento de escribir este artículo, siguen presos y se les ha ordenado prisión preventiva por 30 días. Es inaceptable que vivamos en un país donde por colgar un cartel haya que pasar al menos un mes en la cárcel.

En enero de 2008 hubo una manifestación multitudinaria en Guayaquil. Recuerdo las pancartas que vi ese día: “Guayaquil Independiente”, “Los tres chiflados” (con una foto de Chávez, Correa y Morales), “Con Guayaquil no se metan”, etcétera. Esos y muchos otros mensajes que vi ese día no fueron castigados con represión alguna y eran mucho más radicales que aquel mensaje por el cual Félix Pilco y Giancarlo Zunino están presos.

¿Qué ha cambiado entre enero de 2008 y noviembre 2009? Aparentemente la sociedad civil está con miedo y los que están en el poder lo saben y se aprovechan. Antes uno podía salir a la calle y decir que deseaba o la independencia de Guayaquil o la revocación del Presidente sin temor alguno. Ahora hay que jugarse la libertad para hacerlo. Uno es llamado “valiente” por el simple hecho de expresar su opinión, cosa que es normal y no requiere de mucha valentía en sociedades libres.

¿Qué decían Pilco y Zunino? “Guayaquil declara persona no grata al presidente Rafael Correa Delgado”. Nada más. Por ese mensaje, Pilco y Zunino han sido acusados de “incitación al separatismo político social” (artículo 128 del Código Penal). Honestamente, ¿podemos creer que el mensaje de los dos detenidos llama al separatismo? Además, ¿por qué debería ser un delito declarar pacíficamente que uno quiere que Guayaquil sea independiente, si ese fuese el contenido de la pancarta?

Mientras tanto, Carlos Vera está haciendo una campaña pública para pedir la revocación del mandato del Presidente y a él no lo meten preso. Hace poco hubo protestas estudiantiles en contra del proyecto de Ley de Educación Superior. Ellos lanzaron piedras y bloquearon avenidas principales y a ellos tampoco los metieron presos. ¿Por qué la diferencia en el trato? Porque el señor Vera es muy conocido y no sería popular encarcelarlo y porque tampoco se vería bien encarcelar a miles de jóvenes universitarios. Más fácil es encarcelar a dos jóvenes de bajo perfil por una ofensa menor. Así se infunde el miedo.

No es necesario cerrar canales, radios y periódicos. Solo se los incauta o amenaza con clausura y nadie dice nada. No es necesario encarcelar a todo el que critica al Gobierno, solo se enjuicia y encarcela a unos pocos por quienes, esperan, que nadie haga o diga nada.

Hoy yo quería exigir mi derecho, y el de todos los ecuatorianos, a expresar satisfacción o descontento con el Gobierno de manera pacífica. Exijo la libertad inmediata de Pilco y Zunino porque la violación de su derecho a expresarse pone en peligro mi derecho y el del resto de los ecuatorianos. Y exijo que la Asamblea derogue el artículo 128 del Código Penal con el cual se los acusa. Le debería dar vergüenza al gobierno de la Revolución Ciudadana seguir utilizando leyes creadas en las dictaduras de los años setenta.

Fuente: El Universo

Ecuador: Separatismo de orden público

Por: Francisco Cuesta Safadi

Quedé perplejo cuando escuché esa frase , eructada por un Fiscal para “describir el “delito” que habrían cometido aquellos jóvenes representantes de una Junta Cívica , quienes declararon a Correa como persona no grata a los guayaquileños.

¿ Qué diablos quiso decir ese Fiscal ? ¿ Es esa la garantía que los ecuatorianos tenemos respecto al grado de certeza y veracidad que deben tener esos funcionarios al momento de incriminar a supuestos infractores de la ley ? Me pasó por alto su nombre y no quise saberlo después ni ahora, porque me distraería de lo nuclear del caso: se ha apresado a dos jóvenes dirigentes que expresaban civilizadamente su opinión del Presidente de la República .Habían dicho que Correa no es de su “agrado” , que no les es “gustoso”, que no les resulta “placentero” ni “dulce” , ateniéndonos -como es lógico – a los significados que consignan la Real Academia de la Lengua y otros diccionarios de importancia internacional.

Pero el Fiscal del cuento, recitando incoherentemente alguna orden que aceleradamente le fue soplada, creyó justificar su ignorancia jurídica hablándonos de un “separatismo del orden público”( transcrita otra vez entre comillas para reafirmar a usted que no soy el autor de tal disparate ).

Así, pues, expresar que Correa no es de nuestro agrado ; opinar que Correa no está haciendo una buena labor , equivale desde ahora a incurrir en el inventado delito de separatismo. ¿ Debemos opinar sobre Correa y emprender la huida al exterior como “balseros” o a nuestros domicilios si somos ancianos , adelantándonos a los fiscales al servicio de una dictadura cada día más evidente ? Puedo disgustar a Correa o serle absolutamente indiferente, carente de importancia ; invisible. Ninguna de tales opciones me interesa conocer. Simplemente opino, como un ciudadano más, que no es un gobernante de mi agrado. Y que, luego de su gobierno, el país quedará muy maltrecho , con gravísimos problemas internacionales, con desorientadas, demagógicas y electoreras conquistas sociales y sumido en la estupidez de un armamentismo insensato.

Al opinar así, sólo hago uso y ejerzo un derecho humano que consta impreso e inserto en la Constitución. Mas, si la narrada actitud fiscal responde a una política gubernamental, concluyamos entonces que se avecina una etapa de represiones virulentas y tan torpes como la acontecida con esos jóvenes. Una etapa en la que se confirmará que las declaraciones que dicen respetar los derechos humanos en el Ecuador, son lamentablemente abstractas y están contradichas por las violaciones concretas por parte de esta revolución ciudadana.

El mensaje es claro : todo ciudadano a quien Correa le “caiga” mal o estime que ha defeccionado , deberá ser privado de su libertad. No habrá necesidad de los Comités de Defensa de la Revolución, llenos de delatores. Bastará que los fiscales lean los periódicos, escuchen sus radios o vean televisión , elaboren luego un listado de quienes emitan sus opiniones sobre la actuación presidencial e inicien las instrucciones penales respectivas. La Policía y los autónomos jueces de la autónoma función judicial se encargarán del resto y el gobierno de la revolución ciudadana se afianzará sin flaquear nunca más.

La superpoblación carcelaria se resolvería poniendo en libertad, a través de cualquier artificio jurídico, a los reales criminales, asesinos, violadores, narcotraficantes y demás “víctimas del sistema” inventado durante la larga noche neoliberal. Y nos preguntaremos : ¿Dónde quedó la libertad de expresión y, en especial, la de expresar nuestra opinión? ¿ Por qué debe gustarnos Correa, obligadamente, o morder nuestras lenguas para así mantenernos al margen de la ley penal ?

Quienes derrocaron a Bucaram, Mahuad y Gutierrez no fueron separatistas. No se limitaron a describirles como no gratos , sino que consumaron hechos en escenarios callejeros que culminaron con sus derrocamientos. Hubo violencia y fracturas legales en los tres casos, pero a nadie se le ocurrió que tales acciones implicaran una intención separatista, triste recurso semántico al que hoy se apela para jodernos la vida y acallar nuestras voces.

García Márquez narra en su obra “ La Aventura de Miguel Littin clandestino en Chile”, que siendo Allende Presidente, un obrero desfiló frente a él con una pancarta que decía : “ ESTE GOBIERNO ES UNA MIERDA. Pero es mi gobierno.” Allende, sonriente, le aplaudió y descendió para estrecharle la mano, respetando en ese individuo su libertad de ejercer, sin trabas, un derecho constitucional que en el Ecuador se sigue exaltando como un logro de la revolución “profunda y ciudadana” y que solo revela la hipocresía con que se maneja el tema de los derechos humanos .

Lo que no será grato al gobierno es comprobar que el deseo de aquellos jóvenes guayaquileños de expresar su opinión en alguna barriada guayaquileña, se vio cumplido con creces : la tonta acción represiva se encargó de divulgar el mensaje a nivel nacional . La pancarta ya es de todos.

Fuente: Desde Mi Trinchera

¿Viaje de estadista o de turista?

Carlos Sagnay De La Bastida

¿Quiénes son los “diputados del grupo de Latinoamérica” con los que el presidente se reunió en el Parlamento Británico? ¿Cuáles son sus nombres? ¿A qué partidos políticos pertenecen? ¿Qué grupo de Latinoamérica es éste? ¿A quién se subordina? Este un misterio que debe ser esclarecido. He buscado información y no la encuentro. ¿O será que el presidente visitó las Casas del Parlamento en calidad de turista?

En sus tres días de estadía dio conferencias a la Asociación de Estudiantes de la U. de Oxford (Oxford University Union), en London School of Economics y en el Instituto de Relaciones Internacionales (Chatham House). Unas seis horas en conferencias y ¿qué hizo el resto del tiempo con su numerosa comitiva? ¿De turismo?

¿En qué se beneficia a la nación con conferencias sobre la revolución ciudadana a estudiantes de pre-grado en Gran Bretaña para lo que utiliza tres días? No tiene algo mejor que hacer? ¿Tenemos tanto dinero para despilfarrarlo así?

Se ha sugerido que esta gira es para escapar de los problemas actuales pero un estadista jamás debe escapar de sus responsabilidades, hacer éso constituiría abandono del poder. Es realmente triste ver a un presidente visitando la Torre de Londres, las Casas del Parlamento, la tumba de Lenin, … el chocolate del café Pushkin …, la canción “Nathalie” del compositor francés cuando turista, entera. Sólo le falta los valles de Ucrania y Les Champs Elysées. Demostrando cuánto tiempo tiene para pasear mientras Ecuador se hunde en el caos y la anarquía. ¿De qué sirven los asambleístas que callan?

¡Qué diferencia con la visita de Lula para recibir el Premio del año 2009 de Chatham House, en reconocimiento a sus esfuerzos en favor de la estabilidad e integración (no de inestabilidad y división), y es recibido por el Primer Ministro de Gran Bretaña!

Chávez: Yo tengo potestad del pueblo para expropiar

Caracas.- El presidente de la República, Hugo Chávez, dijo la noche del lunes que no tiene ningún problema en expropiar aquellos medios de producción que considere necesarios, en caso de que sus propietarios no quieran adherirse a las normas del gobierno socialista.

Esta afirmación la hizo específicamente en relación con las flotas de camiones que se encargan de realizar la distribución de cemento y otros materiales de construcción elaborados por las empresas del Estado.

El mandatario considera que son los distribuidores los que por su “egoísmo” capitalista encarecen los productos cuando llegan a los puntos de venta final.

En tal sentido, le pidió al ministro de Obras Públicas, Diosdado Cabellos, revisar el comportamiento de las empresas distribuidoras de cemento y llegar a acuerdos con ellos. En caso de que los distribuidores se nieguen simplemente se les expropiaran los camiones y/o las gandolas.

“Las empresas privadas si se subordinan a la ley le seguiremos dando (la mercancía, el cemento) pero regulándoles. El que no acepte bueno nada, ¡se le expropian los camiones Diosdado! ¡Más nada! Tú dime, mira el empresario tal no quiere colaborar, bueno un decreto y se le expropian los camiones… Yo no tengo ningún problema”, comentó el Mandatario.

Aseguró que él tiene la potestad “dada por el pueblo” y por la Constitución para expropiar lo que considere necesario.

Además afirmó: “Cada día soy más revolucionario, cada día soy más socialista…Voy a llevar a Venezuela hacia el socialismo, con el pueblo y los trabajadores…Ni se negocia la revolución, ni se negocia el socialismo, porque cada día estoy más convencido de que el socialismo es el reino de Dios aquí en la tierra. Eso fue lo que vino a anunciar Cristo”, aseguró.

“Llámame ahí a Diosdado”

Estas afirmaciones las hizo el Jefe de Estado cuando, en el acto de celebración del décimo aniversario del Banco del Pueblo Soberano, un fabricante de ladrillos, que sería beneficiado con un crédito, le comentó que el precio de la materia prima- arena, piedra, cemento- era muy costosa en su zona por la distancia que de los centros de producción.

El mandatario solicitó, durante la transmisión en directo del acto a través de Venezolana de Televisión (VTV), que se le comunicara de inmediato por teléfono con el ministro del Obras Públicas, Diosdado Cabello, para solicitarle que hiciera una revisión de las formas de producción y distribución de los materiales de construcción el país.

En este sentido, Chávez comentó que tras la expropiación de las cementares se hace necesario “meter la mano más a fondo… Pues “todavía queda mucha tele que cortar” en ese sector.

“¿Quién se vuelve rico?”, preguntó Chávez. Y se respondió asimismo: “El intermediario capitalista. El que tiene los camiones y va y compra en la fábrica (de nosotros). Diosdado tu no puedes seguir vendiéndole cemento a esos capitalistas. No señor. Si hubiera que hacer una ley especial par la venta o comercio del cemento y de los bienes que producimos nosotros habrá que hacerlo”.

Según el Presidente, el mismo problema de encarecimiento en la cadena de producción se aplica a rubros como el hierro, el aluminio y los derivados de la industria petroquímica, así como a los alimentos.

“Nosotros producimos, los trabajadores de las empresas públicas y empresas del Estado. Y entonces vamos y vendemos barato y vienen ellos y multiplican el precio sin hacer nada. Porque el capitalista no hace nada, lo que hace es explotar al chofer del camión”.

Chávez también les pidió a los gobernadores y alcaldes que hicieran una revisión de las ordenanzas y decretos en sus regiones para adecuarlas a la nueva realidad socialista del país.

“Hay muchas leyes, ordenanzas municipales del pasado, a través de las cuales los gobernantes adecos y copeyanos etc., le entregaron…los arenales, las minas de piedra y de arena y de roca, a un grupito para volverse rico. Y se volvieron ricos, explotando al pueblo, sacando la arena que no les cuesta nada y vendiéndola ya a un kilómetro a no se cuántos miles de bolívares”, comentó Chávez.

El mandatario dijo que eso no se puede seguir permitiendo e invitó a sus seguidores a que denuncien situaciones de especulación.

María De Lourdes Vásquez
Fuente: EL UNIVERSAL

En el tema de expropiaciones, yo fui a éste hotel a inicios del 2006. El hotel era excelente, de primera línea, la Isla Margarita, fenomenal. Se decía que Isla Margarita era últimamente lo mejor de Venezuela, porque MiCo mandante no había hasta ese entonces metido sus manos ahí (gracias a su lejanía del continente). Lástima.

Dos países

Por: Manuel Ignacio Gómez Lecaro

Una reciente encuesta realizada por Perfiles de Opinión demuestra que Ecuador es dos países en uno. Mientras el 75,9% de los quiteños califica la gestión de Rafael Correa de buena o muy buena, solo el 39,4% de los guayaquileños piensa lo mismo. Mientras el 59,8% de la gente en Quito dice que sí le cree a Correa, en Guayaquil es solo el 25,6%. Y la tendencia se ha ido radicalizando.

No debería sorprendernos tanto. Quito votó masivamente por Correa. Guayaquil, no. Muchos quiteños comparten, en buena medida, la tendencia de izquierda de Correa. La mayoría de guayaquileños, no. Pero más allá de eso, esta simpatía capitalina hacia Correa es cuestión de pragmatismo. Parte de la población de Quito se beneficia del desorbitante gasto público de Correa, del aumento de la burocracia, de su centralismo, y de su obsesión porque el Estado lo maneje y controle todo. ¿Cómo no quererlo?

Las cifras del desempleo comprueban que a Quito no le va tan mal con esta revolución producida para la televisión. Mientras en Guayaquil el desempleo llega al 12,6%, o sea cerca de 150 mil personas sin trabajo, en Quito es del 6,1%. Y eso hablando en cifras bonitas que no cuentan toda la historia. Si añadimos los subempleados en nuestras ciudades, es decir, toda esa gente que sobrevive de cachuelitos y trabajos informales, las cifras de gente sin empleo, sobre todo en Guayaquil, se vuelven alarmantes.

Correa no tiene toda la culpa. Guayaquil ya había perdido su posición de capital económica del Ecuador desde antes, por culpa propia y de los distintos gobiernos. El centralismo no es invento de las mentes que pueblan Carondelet estos días. Pero hoy más que nunca, con un Gobierno de mentalidad ultraestatista, la burocracia de Quito maneja y concentra el billete, los contratos, los negocios, los empleos.

Correa nos hace creer que es muy guayaquileño porque se sabe todo el repertorio de canciones lagarteras o se conoce los huecos dónde comer su encebollado. Puro show. Lo suyo es el centralismo y estatismo puro y duro. Su indiferencia y hasta desprecio por el sector privado –que impulsa a Quito, Guayaquil y todo el país– son evidentes.

Ahora el Gobierno inyectará unos 2.500 millones de dólares para reactivar la economía y generar empleo. Ante su incapacidad para atraer inversión extranjera y local, generando reglas claras y confianza en inversionistas y empresarios, el Gobierno hará lo más fácil: utilizará la plata de nuestras reservas. Quiere así mover el sector de la construcción, el crédito, infraestructura y proyectos sociales.

Ojalá logre levantar la economía y el empleo por el bien de todos. Pero sabiendo cómo funcionan las cosas en este país, podemos predecir que gran parte de esos fondos se desperdiciarán en más burocracia, ineficiencia, y corrupción. El ministro Diego Borja dijo que se hará especial énfasis en recuperar la producción y crecimiento de Guayaquil. Ya veremos dónde se queda al final la mayor parte de esa plata.

Mientras el Gobierno trata de rescatar la economía con más proyectos públicos, lleva casi tres años espantando la inversión privada. El centralismo está de fiesta. El país, de luto. Le toca a Guayaquil hacer su propio camino.